Hicimos bien en no creerle a la Presidente cuando prometió que esta reforma no iba a ser un zafarrancho.
Ausente en el proyecto original de ley de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central que anunció la Presidente al inaugurar las sesiones ordinarias, el Frente para la Victoria incorporó ayer un cambio de último momento en el artículo 20 que obliga al BCRA a emitir por lo menos $45.000 millones de pesos adicionales en Adelantos Transitorios, si así lo requiere el Tesoro.
El gobierno se asegura así la caja que le faltaba y que el día anterior negaba Marcó del Pont: la maquinita de emitir. Es el reconocimiento más claro de la desesperación del gobierno ante la falta de recursos, y el broche de oro de una política monetaria que en los últimos años ha tenido como objetivo primordial facilitarle la vida al gobierno a expensas del poder adquisitivo y el bolsillo de los argentinos.
La inflación es funcional al gobierno pero es letal para la economía de los que menos tienen. No se explica de otro modo el que a pesar del fuerte crecimiento de los últimos años, aún hay más de 10 millones de argentinos que no llegan dignamente a fin de mes. En un marco de inflación superior al 20%, el cambio del artículo 20 de la Carta Orgánica va a alimentar aún más el desborde monetario de estos años. Decir que sólo se hará en casos extraordinarios es un tremendo acto de hipocresía, ya que la realidad demuestra que lo que se concibió como Adelantos Transitorios hoy ya mutó en “Adelantos Permanentes”.
Hicimos bien en no creerle a la Presidente cuando prometió que esta reforma no iba a ser un zafarrancho. A contramano de lo que ocurre en el mundo – Brasil, por dar un ejemplo cercano, prohíbe operaciones de este tipo en su Constitución Nacional – y del discurso de sus propios funcionarios, Cristina Kirchner cambia para mantener el rumbo: volver a los ` 70. El nuevo artículo 20 de la Carta Orgánica se parece demasiado al viejo artículo 29 de la Carta Orgánica de CamporaLastiri de 1973.
