El desafío de darlo vuelta o acortar diferencias
Hurlingham
Los candidatos distritales de Juntos por el Cambio ya blanquearon el cambio de estrategia y la municipalización de la campaña, con el corte de boleta como protagonistas. El problema es que en algunos municipios la tendencia parece irreversible.
En Juntos por el Cambio blanquearon lo que en la previa de las PASO era una verdad oculta: en los municipios cada candidato a intendente definirá su propia estrategia de campaña para poder retener la comuna o para intentar expandir la ola amarilla del conurbano del 2015.
Como la estrategia fue blanqueada y aprobada en Casa Rosada y en La Plata, los dirigentes distritales la explotaron en octubre más que en las PASO de agosto.
El inconveniente para la mayoría de ellos es que la tendencia parece irreversible en algunos casos. Pero la esperanza es lo último que pierden.
No se van a analizar aquellos distritos donde el Frente de Todos obtuvo 64% de los votos contra el 17% del macrismo, como en José C. Paz. Allí el resultado parece cantado.
Lo mismo pasa en municipios con una realidad opuesta, como Vicente López o San Isidro. En estas regiones de la zona norte, Jorge Macri ganó 53% contra el 25% del peronismo, mientras que Gustavo Posse triunfó 40% contra 25%.
En Ituzaingó Gaston Di Castelnuovo intentará apelar al corte de boleta para revertir los 11 puntos de ventaja que le sacó el intendente actual, Alberto Descalzo. El panorama parece difícil, pero otros correligionarios la tienen aún más complicado.
Lucas Delfino en Hurlingham debe descontar 13 puntos a favor que del actual jefe comunal Juan Zabaleta.
La misma diferencia debería descontar Diego Valenzuela en Tres de Febrero, donde perdió 46% a 34%. La diferencia acá es que Valenzuela es gobierno en ese distrito. Y la más importante es que el Frente de Todos había presentado cinco listas en las PASO y su ganador, Juan Debandi, deberá tener la capacidad para retener los votos de sus competidores internos. Por lo pronto Valenzuela ya empezó a municipalizar la elección y a trabajar el corte de boleta.
Un fuerte trabajo y un cambio de estrategia también deberá hacer Santiago López Medrano en San Martín para revertir los 55 mil votos de diferencia que cosechó su rival del Frente de Todos, el intendente Gabriel Katopodis. La clave aquí es que el jefe comunal fue el único candidato en las PASO que fue favorecido por el corte boleta, lo que le permitió alcanzar el 51% de los votos, contra el 28% del ministro de Desarrollo Social.
Ese mismo porcentaje logró Julio Zamora en Tigre, derrumbando la ilusión que Segundo Cernadas había forjado en 2017 cuando su candidatura tomó impulso luego de la división entre kirchnerismo y massismo. Esta vez estos dos espacios participaron juntos y, al igual que en Nación y en Provincia, la fórmula fue imbatible.

