La tercera etapa de la protesta del campo trae algunas reflexiones. Los ánimos populares cambian al ritmo del distanciamiento entre el agro y el oficialismo. El precio de la cabeza de De Angeli. Terminó la primera etapa de un programa económico que fue exitoso, ¿y ahora? Editorial de nuestro director en “Pasa de Todo”, por FM 104.7.
Por Eduardo Román
Con el comienzo de esta tercera etapa de la protesta, con el campo volviendo al paro por 7 días, sin ventas de granos ni hacienda, uno va cambiando la visión sobre algunas cosas y profundizando sobre otras. A la vez, también va cambiando el ánimo.
La sensación de hoy en día es que no se encuentra el rumbo. Uno intenta ser optimista, pero no se termina de entender cómo se llegó hasta acá, con la intransigencia y tozudez de quienes tenían que negociar. Lo peor de todo es que no se vislumbra la salida inmediata, y que hay consecuencias que se empiezan hacer notar sobre todos los ciudadanos. Como por ejemplo: la inflación, el encarecimiento de créditos, el aumento de la pobreza o el proceso de desinversión. Hasta acá veníamos bastante bien, pero da para pensar más en profundidad: ¿Qué nos pasa a los argentinos cuando nos empieza a ir bien?
A la capacidad para salir de una crisis, la del 2001 por ejemplo, se contrapone también este momento actual que nos pinta de cuerpo entero. Muestra una realidad diametralmente opuesta para construir una segunda etapa. Nos pasó con la convertibilidad, y ahora nos pasa con este crecimiento sostenido. Esto es claramente un problema político.
El ex presidente Néstor Kirchner salió con el PJ a respaldar a Cristina Fernández y echó más “nafta al fuego”. En la primera actividad oficial del nuevo Partido Justicialista se habló de redistribución de riqueza, intentos golpistas y actitudes facciosas. Lejos de calmar los ánimos y llamar a la concordia, complicó la situación.
El gobernador Capitanich dijo que el acto de Rosario fue el lanzamiento de De Angeli para la presidencia. Afirmó que es el candidato de Carrió. El ministro De Vido llamó “tibios” a los que no se la juegan, a los que no están del lado del gobierno. Los Kirchner no pueden hacer con los ruralistas lo que han podido con piqueteros, gremialistas, gobernadores y políticos de la oposición, devenidos de vecinalistas, radicales o socialistas a devotos kirchneristas de la primera hora… Lo que no pueden los Kirchner en este conflicto es comprar voluntades, y así tuvieron que soportar un ACTO EN ROSARIO impensado hace nada más que 90 días.
Se han dicho barbaridades de un lado y del otro. Se ha llamado al diálogo, para interrumpirlo después, de un lado y del otro. Se han pedido gestos, que ambos han dado, pero no fueron suficiente. Y en el medio estamos nosotros, la gente, que claramente se ve perjudicada, que tiene un hartazgo con este tema. No nos pasa de costado. Estamos en el peor momento.
El gobierno está poniendo a De Angeli en la mesa de negociación, como prenda de cambio. “Si decapitan a De Angeli puede ser que vuelva el diálogo”, así están las cosas, dejan entrever. El chacarero entrerriano tiene su representatividad, que la supo conseguir más allá de que es mediático y de que cansa, de que nunca trae una referencia de pacificación y diálogo. Hay versiones que dicen que el diálogo va a volver sólo si la Federación Agraria termina con la cabeza de De Angeli.
“Le pido disculpas señora presidenta, jamás le quise faltar el respeto, si es que se lo falté. Traté de decir la verdad. No soy tan importante en el país como para que se corten las negociaciones por mí. Le pido disculpas y solucionemos esto. Soy un ser humano más, sólo por mí no se puede cortar esto. Le pido disculpas y negocie de una vez por todas”, dijo De Angeli desde Gualeguaychú.
Hay un reclamo sectorial que puede ser válido o no, pero es un reclamo sectorial. El gobierno tiene la responsabilidad porque nos representa, más allá de sus egos personales, de velar por nuestros intereses. Si dicen que van por la redistribución de la riqueza, de la renta, también nosotros pedimos que vuelva el diálogo. Acá esta el autismo. La gente está pidiendo que haya acuerdo. Los argentinos no están pidiendo que las posturas sean cada vez más duras. Queremos soluciones y de manera URGENTE!!!
El primer peronismo del 45 logró sacarle dinero a esa oligarquía, que en ese momento era gente de campo que vivía de su intercambio con Gran Bretaña, para redistribuir el dinero a favor de una mayor participación de los trabajadores de la industria en el PBI. Las subas salariales y la conquista de una serie de derechos fueron un ejemplo en toda Latinoamérica. Pero el segundo Perón del 52 ayudó al campo y lo oxigenó, cuando teníamos un escenario de post guerra claramente distinto. Esta Sociedad Rural celebró que Menem le sacara las retenciones, pero después se pelearon con él, igual que con Alfonsín. Depende qué lado y qué parte de la historia queramos leer.
En un seminario anfitrionado por Duhalde, José Octavio Bordón señaló que a veces se confunden PROGRAMAS económicos con PROYECTOS y con MODELOS. En la década del 90 se hablaba mucho del MODELO privatizador, donde estaba incluido el PROGRAMA de la convertibilidad. Aquel que osaba hablar de salir de ese PROGRAMA era denostado, era tildado de querer volver al pasado, le recriminaban estar en contra de la estabilidad y a favor de la inflación.
Hubo un PROGRAMA económico que ha sido exitoso en función del cambio, para volver a abrir fábricas, recuperar el trabajo y el nivel del salario, la calidad de vida, llevar esperanzas a sectores medios. Pero esa primera etapa está finalizando y hoy estamos en un punto de inflexión. Hay que tener la inteligencia de saber qué hacer en el marco de esta segunda etapa del crecimiento sostenido. Acá viene la puja del campo con el gobierno. Y la pelea por la CAJA, o la puja redistributiva.
Este PLAN económico debe tener algún PROGRAMA para saber cómo se continúa en función de un PROYECTO de país. Probablemente compartamos algo del PROYECTO de país de los Kirchner, pero creo que el ex presidente confunde estos términos cuando analiza la economía. Permanentemente confundimos PROGRAMA –éste que se instauró a partir de Duhalde presidente y Lavagna ministro de Economía-, con MODELO y con PROYECTO.
Dicen que se va a discutir la redistribución de la renta. Nosotros queremos discutir también qué va a pasar con el tema impositivo, con los tributos, con la coparticipación. ¿Nos van a decir que estamos en contra del MODELO? Hay que rever algunas cosas de la primera parte de este PLAN económico. Aplicar nuevos PROGRAMAS, para no poner en riesgo el MODELO en función de un PROYECTO DE PAIS. ¿Se entiende? Con la paranoia de lo K, no llegamos a ninguno lado…
