La polémica de librará entre el discurso políticamente correcto del GEN, la intención de un Estado más presente en zonas relegadas y la puja del PJ bonaerense por sostener la estructura. Magario y Espinoza no hablan al respecto, el FR y Cambiemos busca las manos necesarias y Walter Abarca es el enviado para frenar el quiebre.
Por Nicolás Marsico
Históricamente la Matanza representa un gran peso a la hora de la apertura de las urnas, y además siempre tuvo allí una estructura peronista bien constituida. Con dos millones de habitantes tiene más vecinos que veinte provincias argentinas. Pisar fuerte ahí le asegura gran parte de la batalla electoral a cualquier candidato.
Fue noticia de hace poco más de un mes el proyecto presentado por Marcelo Díaz, punta de lanza de Stolbizer en la provincia, donde se vio clara la propuesta de dividir en cuatro ese territorio hoy gobernador por la intendenta Magario y su ex par allí, Fernando Espinoza. El proyecto de Díaz, busca dictamen favorable en la comisión de Asuntos Municipales de la Cámara baja provincial para, así, iniciar una discusión varias veces anunciada y sepultada.
El dato, esta vez, es que tanto los legisladores de Cambiemos como los del Frente Renovador recibieron un guiño de María Eugenia Vidal y Sergio Massa para acompañar ese debate. Ni la gobernadora ni el diputado están enteramente seguros del planteo, pero pidieron que se estudie "seriamente" la sustentabilidad económica y estructural de los cuatro distritos y consultar a los vecinos. Si hay luz verde, avanzarán.
La propuesta inquieta al ex intendente de La Matanza y jefe del PJ bonaerense, Espinoza, que la semana pasada buscó el apoyo de todos los sectores del peronismo para frenarla. Consiguió que el jefe del bloque de diputados del FPV-PJ, Walter Abarca, presentara un proyecto de ley para, justamente, regular cómo debe ser el trámite para dividir un municipio.
Pero no tardaron en salir a la luz las porturas del PJ y del FPV. Vocero de esto fue Abarca: "La creación de un nuevo distrito no puede ser decisión arbitraria del gobernador de turno".
"Hay cinco de esos proyectos como el de Abarca. Los presenta el PJ cada vez que quieren frenar una división", dijo Díaz, que propone crear cuatro nuevos municipios dentro de La Matanza: uno que mantendrá ese nombre y las intendencias de Los Tapiales, Gregorio de Laferrère y Juan Manuel de Rosas.
"Vidal quiere que se estudie bien la situación para no cometer errores, porque es una buena idea siempre que haya sustentabilidad. Nuestra señal política será apoyar en la comisión para iniciar el debate", señalaron en La Plata. En La Matanza, Miguel Saredi, referente de Pro, se mostró más cauto. "Me preocupa mucho la sustentabilidad y falta conocer la opinión de los vecinos", indicó.
Algo similar ocurre en el massismo. "Si se trata de dividir para generar distritos pobres o pelear un botín político, no vamos a apoyar. Massa nos pidió que investiguemos la sustentabilidad antes de fijar una posición", señaló Fernando Asencio, vicepresidente del concejo deliberante de La Matanza.
Al igual que Díaz o el Jorge Ceballos (Libres del Sur), Asencio rechazó la idea de que los distritos "del fondo" no son viables. "La Mercedes Benz de Virrey del Pino aporta más tasas municipales que todo Ramos Mejía. Si se suman las fábricas de Manaos, Coto y La Francesa, Virrey del Pino es la localidad de La Matanza que más aporta. Pero también es la más pobre, porque los gobiernos nunca invirtieron en obras o servicios, sólo en planes sociales", remarcó.
La polémica y los discursos “OFF” de los diferentes dirigentes revela que más alla del interese y del discurso del estado presencial que pretende el sector de Stolbizer, la puja apunta de fondo a quien lograra conquistar los focos de importancia electoral de cara al 2017. “De cara al 2017”, va a ser la frase que más va a empezar a sonar en los medios y en los despachos puertas adentro. La mirada esta ya puesta allí, como trampolín a un 2019 donde aun no se sabe si Macri continua, donde Massa debe salir a demostrar lo que no fue en el 2015, donde Vidal ¿apostara a más? Y donde Stolbizer, como Carrio, deben acomodarse al mejor postor.
