Según expresó Trump en sus redes sociales, se trata del «mayor acuerdo petrolero de la historia».
El último fin de semana, Donald Trump sorprendió desde su cuenta de Truth Social cuando anunció la firma del «el mayor acuerdo petrolero de la historia». El mandatario republicano hizo referencia al entendimiento con Venezuela para la explotación de más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas de crudo.
Según trascendió posteriormente, el acuerdo consiste en que Estados Unidos tendrá el control mayoritario de 17 yacimientos que representan unos 65.000 millones de barriles de reservas probadas de petróleo venezolano. Esto significa aproximadamente al 21,5% de las reservas del país bolivariano, que cuenta con las mayores reservas probadas del mundo, estimadas en unos 303.000 millones por la Administración de Información Energética de EE.UU. (EIA, por sus siglas en inglés).
Tras las críticas de los analistas, la presidenta interina, Delcy Rodríguez salió a dar más detalles y que es lo que gana Venezuela con semejante acuerdo. Según expresó la mandataria, buscarán el desarrollo de ocho bloques verdes, aquellos en los que ya se identificó la existencia de crudo pero que aún no han sido desarrollados.
La presidenta justificó este acuerdo argumentando que tener las mayores reservas de petróleo del mundo no era suficiente y que hace falta «inversión, tecnología, infraestructura, capacidad productiva», que es lo que aportaría EE.UU., para convertir esa riqueza en bienestar.
No obstante, por 25 años Estados Unidos tendrá precios preferenciales para la compra y venta de petróleo, lo que será uno de sus principales activos en la disputa por sostener su hegemonía global, amenazada por el régimen chino.
Cabe destacar que en poco más de 25 años, la producción de crudo del país pasó de un récord de poco más de 3 millones de barriles diarios a unos 500.000 barriles diarios en su peor momento en 2019, cuando se ubicó así en niveles similares a los del año 1950.
