El tridente opositor almorzó en un bodegón de San Cristóbal. Analizaron la marcha de la campaña electoral pero el objetivo era mostrarse públicamente ante los transeúntes y los medios de comunicación. El colorado admitió que conversa con los intendentes.
El jefe de gobierno porteño Mauricio Macri, y los candidatos a diputados de Unión Pro por la provincia de Buenos Aires, Francisco De Narváez y Felipe Sola, se reunieron en un bodegón de San Cristóbal con el fin de analizar la marcha de la campaña electoral y mostrarse nuevamente unidos de cara a las elecciones nacionales del próximo 28 de junio.
"No hay fractura", respondió rápidamente De Narváez con respecto a los comentarios sobre profundas diferencias en los candidatos por Unión PRO.
Macri, De Narváez y Solá se reunieron por primera vez desde que surgieron las diferencias entre los tres socios de esta coalición electoral y de que sus campañas se realizaran por separado.
Asimismo, el principal candidato de la alianza opositora afirmó que su bloque no apelará la decisión judicial de no impugnar las principales candidaturas del Frente para la Victoria (FpV) y destacó que "la principal impugnación se la dará el pueblo el próximo 28 de junio".
También se refirió al corte boleta como "algo natural" que ocurrirá en las próximas elecciones. Sin embargo, el diputado afirmó que "su bloque está en continua comunicación con los intendentes del Conurbano".
"Hay conversaciones con los intendentes. Ellos manifiestan permanentemente su preocupación y Kirchner en la boleta es un peso que ellos no pueden soportar. El corte de boletas se va a dar naturalmente", sostuvo de Narváez.
