En el plenario de Unión Convocatoria Peronista el diputado nacional dijo, “ojalá haya 135 intendentes peronistas que lleguen con nuestra boleta”. Cargó duro contra el Gobierno, “miente en nombre del peronismo y le está haciendo mucho daño al país”, y convocó a la unidad de varias fuerzas. Declaraciones vinculadas con una candidatura a gobernador, ante la mirada de “Pepe” Scioli.
Por Elisa Rossi
El encuentro de Unión Convocatoria Peronista, el sábado 19 de junio, en Mar del Plata, dejó en claro que hay equipo, pero no es incondicional. Esta vez, Francisco De Narváez apuesta a la conformación de una estructura, de base justicialista, para hacer pie en la Provincia.
Casualmente, la mayoría de los referentes de este espacio no pasaron en 2009 un buen momento, cuando resultaron relegados en las listas de Unión Pro. Razón por la cual no sólo le pasaron factura al colombiano – quien aseguró, “ese error no lo volveremos a cometer” -, sino que le aclararon que el acompañamiento no es desinteresado. En ese sentido, con motivo del aniversario del triunfo electoral del 28 de junio, el francisquismo hará un acto en La Plata.
El diputado voló de Luján a la costa acompañado por José “Pepe” Scioli. Todo un gesto. Además, varios hombres de Unión Celeste y Blanco se dieron una vuelta por el hotel del sindicato del esposo de la legisladora Mónica López.
Los referentes de Unión Convocatoria, una línea que es fuerte en la Tercera y en la Primera sección, lo agasajaron desde su llegada. Una de las principales atenciones fue el obsequio de un valioso reloj. Antes de las palabras del “colorado”, calentaron el ambiente un video emotivo y los discursos de López, “tenemos la obligación de salir a caminar la Provincia”; y de Mércuri, “De Narváez va a gobernar para transformar Buenos Aires”.
Existen muchas especulaciones relacionadas con la relación del legislador con los jefes comunales. De Narváez las alimentó: “Tenemos que darles a los intendentes la capacidad de gestión, estoy convencido que el eje de la democracia en Argentina se construye desde las intendencias para arriba, y vamos a llevar adelante una gobernación al servicio de las intendencias y no al revés”, y agregó, “cuando hablamos del federalismo, hablamos de que cada intendencia tenga los recursos que necesita para llevar adelante los compromisos que asumió ante el pueblo que lo eligió. Ojalá haya 135 intendentes peronistas que lleguen con nuestra boleta”.
Tampoco ahorró críticas hacia el Gobierno. “Miente cuando dice que hay más trabajo, hay más planes, y la gente quiere ganarse un salario digno”, disparó, añadiendo, “miente en nombre del peronismo y le está haciendo mucho daño al país; nosotros y miles de militantes justicialistas tenemos el compromiso y el deber de reivindicar los valores del peronismo”.
Asimismo indicó que “el próximo gobernador no se va a arrodillar ante el presidente de turno, sino que la Nación va a tener que respetar los intereses de la Provincia”. Como contrapartida, cargó contra la oposición: “Salgamos de la crítica, que ya hay otros que lo hacen bien”.
“Hoy lo que pide un bonaerense es seguridad – señaló -. Soy el candidato que los delincuentes no deben votar”, reiteró a tono con lo expuesto en la campaña de 2009. En otro orden instó a otras fuerzas a sumarse al proyecto – hoy cercano al peronismo federal -. “Aún con la cancha inclinada, si construimos un ejército de voluntades, del justicialismo y del resto de las fuerzas, podemos llegar a la victoria”.
