El gobernador, que encabeza las encuestas, habló por primera vez del porcentaje que aspira alcanzar; no habrá cambios "bruscos", dijo.
"Sabés que es la primera vez que me siento acá!" Daniel Scioli se acomoda en el sillón de cuero detrás del escritorio que hace ocho años tiene en su oficina en el piso 19 de la sede del centro porteño del Banco Provincia. "Soy un hombre de acción, no de escritorio", explica el gobernador bonaerense, que tiene sobre la mesa un teléfono y dos fotografías: una con su esposa, Karina Rabolini, y su hija Lorena; en la otra, con el uniforme naranja de Villa La Ñata, está con su nieta, Camila.
A siete días del primer test electoral nacional, el único candidato a presidente del Frente para la Victoria está tranquilo. Sin interna, sabe que se aproxima el momento más importante de su vida, pero no se permite exteriorizar ansiedad. El porcentaje de votos que alcance el próximo domingo le podrían dar el impulso que necesita para llegar al objetivo que se planteó: ganar en primera vuelta. Pero a la hora de arrojar un número es cuidadoso: "Un 30% ya es un montón de votos". Durante la entrevista con el diario La Nación, Scioli anticipa que en materia económica "no habrá ajustes", y asegura que "la Argentina no necesita ningún cambio brusco".
¿Por qué quiere ser presidente?
Cuando convoco al voto es porque estoy confiado en poder cumplir las expectativas. En mi carrera fui dos veces diputado, secretario de Turismo y Deporte, vicepresidente y dos veces gobernador; por lo tanto, llega en un momento en que soy el más joven de los experimentados y el más experimentado de los jóvenes; soy el que tiene la experiencia basada en dos pilares fundamentales: confianza y certidumbre de cuidar los logros que la gente no quiere cambiar y avanzar en las asignaturas pendientes.
¿Por qué cree que los argentinos deben confiarle su voto?
Porque he mostrado en cada una de estas responsabilidades coherencia, solidez y capacidad de convivir conflictos, en los que mostré una gran fortaleza. Esto no es para cualquiera.
Hablemos de los temas pendientes. ¿Qué piensa hacer con la inflación, el déficit fiscal y la emisión monetaria?
Yo quiero darle tranquilidad a la gente: la herencia es positiva, y acá no estamos en un ciclo democrático de un país devastado, con hiperinflación o desocupación. Estamos en una Argentina desendeudada, con una agenda de ciencia y tecnología, con recuperación de la movida social ascendente, con la participación de los trabajadores por el ingreso, por lo cual el país te da muchos instrumentos para abordar esto que vos planteás de manera gradual.
Pero ¿qué solución plantea a estos problemas?
El camino no es ni el ajuste y recortes que muchas veces, ante situaciones límite, se ha buscado. El camino es el círculo virtuoso de la expansión económica, el mercado interno y de las inversiones.
Entonces, no tiene programado una reestructuración del gasto para equilibrar los números.
La Argentina no necesita ningún cambio brusco.
Usted siempre habla de que atraerá inversiones. Pero para lograrlo a tasas razonables, primero debería solucionar el juicio con los fondos buitre. ¿Cómo planea hacer eso?
Perseverando con un criterio muy claro, honrar las deudas. Si Néstor y Cristina se han roto el alma para lograr ese 93%, bueno... buscaré la manera con este criterio, honrando a la Argentina y buscando la manera de persuadir sobre el sentido común.
Usted plantea que la etapa que viene es la del gran desarrollo. ¿A qué se refiere?
Porque salimos del infierno, porque nos recuperamos, crecimos, cambiamos, ahora a producir y producir cada vez más. No planteo 20 cosas, planteo cosas concretas.
Según la UCA, la pobreza es del 28%. Para la CTA oficial, es del 18%. Y para la Presidenta, es menor al 5%. ¿Quién tiene razón?
Yo puedo dar un indicador, una estadística, pero no puedo desconocer que hay personas víctimas de la inseguridad. Por eso puse 40.000 policías más. Con el tema de la pobreza tenemos que ver de qué manera lo abordamos. Y ahí la herramienta es integrar con capacitación en el proceso productivo. Por eso también tuve un gran encuentro con toda la comunidad educativa.
¿Cuál es su aspiración? ¿Qué porcentaje de votos lo dejaría tranquilo?
Soy bastante modesto y humilde. Que la gente vaya a votar por un mejor futuro. Yo estoy seguro de que lo voy a poder brindar.
¿Pero tiene un número que lo deje conforme?
-Para las PASO, un 30% ya es un montón de votos.
Desde hace días, su grupo de colaboradores anticipa anuncios sobre el gabinete para después de las PASO. ¿Ya lo definió?
¡Todo! Aparte terminemos con esa cantinela. Me decían que no me iban a dar la boleta o no me iban a dejar participar de las internas... van a volver a equivocarse. Siempre he gobernado en plenitud y con facultades institucionales. Tengo varias personas por cada uno de los lugares con características para ocuparlos.
El kirchnerismo ha tenido una relación difícil con la Justicia. ¿Cómo será su relación?
Es normal que no se judicialice la política y no se politice la Justicia. Voy a trabajar para que esta democracia mejore cada vez más.
Fuente: La Nación
