El jefe comunal de Tres de Febrero indicó que el líder de camioneros “es el presidente del partido, él reemplaza a Balestrini”. En las últimas horas también adhirieron el gobernador Scioli y el intendente de Ituzaingó, Descalzo. Sólo resta el pronunciamiento de Kirchner. De todos modos, preocupa la acumulación de poder del titular de la CGT.
Actualmente en el Partido Justicialista de la Provincia hay novedades de forma permanente. Esto ocurrió a partir de que el líder de la CGT Hugo Moyano pateó el tablero, a más de cien días desde que el vicegobernador y presidente partidario, Alberto Balestrini, sufrió el accidente cerebro vascular, y como vicepresidente empezó a presionar para asumir la titularidad interina.
Las respuestas de los diferentes actores provinciales fueron dispares y cambiantes. Finalmente, Daniel Scioli decidió acompañarlo en la cruzada. Pero tanto Néstor Kirchner, al frente del PJ nacional, como varios jefes comunales presentaron en principio resistencia, llegando a planificar la conformación de una Comisión de Acción Política.
Pero, el panorama cambió después del recordatorio del fallecimiento de Eva Perón, el lunes pasado. Y unos de los “caciques” que salió a respaldar (con cautela) de manera pública al camionero fue el intendente de Tres de Febrero, Hugo Curto, nave insignia de la Primera Sección.
Sus últimas declaraciones resultaron contundentes: “Hugo Moyano es el presidente del partido, él reemplaza a Balestrini”. Y sus palabras ya tuvieron eco; Alberto Descalzo, intendente de Ituzaingó y titular de la FAM en Provincia, dijo que “si Moyano asume y convoca al Consejo vamos a ir todos, no hay ningún problema”.
Aún no se puede saber si estos dichos están relacionados con la recomposición de la relación del gremialista con algunos “barones” del conurbano. Curto está en la línea de los jefes comunales que ven con preocupación la acumulación de poder de Moyano y compañía. Acostumbrados a lidiar con el contrato por el servicio de higiene urbana, no comulgan con sus aspiraciones políticas, en especial en territorio bonaerense.
Todos, el ex presidente y la mayoría de los popes justicialistas, también saben que el estilo de Moyano no es el del matancero, quien oficiaba de nexo y acercaba posiciones entre las partes.
