“Habría que poner un límite, que el que delinque, sea exportado al país de origen”, señaló el jefe comunal de Tres de Febrero. “No hablamos de los europeos, sino de los limítrofes”, diferenció insólitamente. Por otro lado, se refirió a los travestis: “Tienen una enfermedad”. Cóctel explosivo de xenofobia y homofobia explícitas.
El intendente de Tres de Febrero, Hugo Curto, sorprendió esta mañana con declaraciones polémicas acerca de personas extranjeras en Argentina. Según sostuvo, “la gente lo que quiere es vivir con tranquilidad” y en esa línea consideró: “Cuando un alguien que viene de otro país comete un delito grave contra un argentino, pienso que habría que poner un límite, que el que delinque, sea exportado al país de origen”.
En declaraciones a radio Rock & Pop, Curto profundizó aun más su visión y aclaró que no llama “extranjeros” a aquellos “que vinieron de Europa e hicieron su casa y criaron a sus hijos”, sino que se refiere a “los indocumentados” y a “otros que trabajan en la calle”, que –según su particular mirada- “le quitan el empleo al argentino”.
“La mayoría son de origen limítrofe, hay muchos chilenos paraguayos bolivianos, colombianos. No hablamos de los europeos, sino de los limítrofes”, continuó. Y, si bien reconoció que existe “un acuerdo por el MERCOSUR”, “habría que afinarlo”. Así lo explicó: “Es como si los argentinos fueran a los países limítrofes, cometieran ilícitos y los bancara el país afectado. El Congreso debería hacer una ley que posibilite que la condena la cumplan en el país de origen”.
En tanto, el jefe comunal de Tres de Febrero también arremetió contra los travestis, quienes –según señaló- "tienen una enfermedad". “No es normal que un hombre sea mujer y una mujer sea hombre", expresó Curto.
Por último, Curto aclaró: “Nosotros no somos discriminadores, así que no puedo discriminar la enfermedad de una persona. Es una enfermedad y hay que entenderla y comprenderla".
