La cúpula bonaerense del espacio no logró consensuar una estrategia común frente a la posibilidad de cerrar un acuerdo con La Libertad Avanza. Mientras algunos dirigentes buscan avanzar con un frente opositor amplio, otros frenan cualquier intento de fusión sin condiciones claras.
La interna del PRO en la provincia de Buenos Aires quedó expuesta otra vez tras una nueva reunión partidaria. La cúpula bonaerense del espacio no logró consensuar una estrategia común frente a la posibilidad de cerrar un acuerdo con La Libertad Avanza. Mientras algunos dirigentes buscan avanzar con un frente opositor amplio, otros frenan cualquier intento de fusión sin condiciones claras.
La convocatoria reunió a tres intendentes y varios legisladores. Cristian Ritondo, presidente del PRO en la provincia, encabezó el encuentro junto a Diego Santilli y Guillermo Montenegro, los tres principales impulsores del acercamiento con el oficialismo nacional. Pese a los esfuerzos, el debate interno se mantiene estancado.
Un grupo de intendentes volvió a rechazar un entendimiento con los libertarios si no existe un marco institucional. “Nada por fuera de los partidos”, repitieron desde ese sector. Las tensiones se multiplicaron en los distritos donde dirigentes locales de LLA compiten con los referentes amarillos. La convivencia se tornó áspera en varios municipios del interior, donde los libertarios actúan como oposición a las gestiones del PRO.
El desdoblamiento de las elecciones, aprobado por el Senado ya punto de ser convalidado en Diputados, cambió el escenario. La medida extendió el plazo para formalizar alianzas hasta el 9 de julio y fortaleció a los jefes comunales. “Hay intendentes que consideran que miden mucho más que los referentes locales de LLA y que el desdoblamiento los ayuda para mostrar la gestión local”, explicó uno de los participantes.
La discusión no solo pasa por lo político. También surgieron diferencias por los sellos electorales. “No queremos cambiar la marca PRO pero LLA tampoco la quiere cambiar”, resumió uno de los asistentes.
Jorge Etcheverry (Lobos), Sebastián Abella (Campana) y Javier Martínez (Pergamino) fueron algunos de los intendentes que desmintieron versiones sobre una supuesta cercanía con los libertarios. “A los tres les pusieron el cartel de que se iban con los libertarios y todos negaron ese rumor”, aclaró un dirigente con conocimiento de las conversaciones.
Desde el sector alineado con Jorge Macri también bajaron el tono a la idea de una coalición. Reivindicaron el peso propio del PRO y apostaron a negociar distrito por distrito. «No es necesario un acuerdo en esos términos. Tenemos referentes que miden más que los de LLA en sus distritos y el desdoblamiento electoral nos beneficia», plantearon.
Néstor Grindetti propuso liberar cada sección electoral para que cada espacio defina su estrategia local. Según su visión, el calendario aún deja margen para resolver las diferencias y construir una propuesta competitiva sin imposiciones desde la cúpula partidaria.
Cristian Ritondo, por su parte, buscó ampliar el tablero y planteó una convocatoria más abarcativa. Anunció que iniciará conversaciones con sectores del radicalismo y del vecinalismo para explorar una alianza opositora más amplia. “Quedaron en profundizar el diálogo con LLA para ganarle al populismo en PBA”, afirmaron desde el entorno de Ritondo. También confirmaron una convocatoria a trescientos concejales del PRO para los próximos días.
En medio de este escenario, Mauricio Macri tomó distancia de las tensiones. No participó del encuentro partidario y eligió viajar a Balcarce, donde se presentó junto al intendente radical Esteban Reino. «Nos dijo que veníamos y si lo podíamos recibir. Hablamos de gestión, de política nacional y provincial y nos preguntó cómo estábamos. Nosotros acá seguimos en el bloque con los chicos del PRO», contaron desde el municipio.
El expresidente aprovechó la visita para enviar un mensaje a la dirigencia del PRO. «Gracias a la gente del PRO por ser parte y apoyar a Esteban. Trabajando juntos hemos hecho cosas buenas. Si todos tenemos claro para qué estamos acá, para ayudar a que la gente viva mejor uno deja las internas, las operaciones de estos tiempos en los que vivimos. Hay que dejar de lado los egos y trabajar juntos para ayudar», expresó.
La interna bonaerense del PRO sigue sin resolución. Los sectores que impulsan un acuerdo con el oficialismo libertario enfrentan resistencias firmes. Por ahora, el partido continúa en una zona gris, entre la búsqueda de unidad y las diferencias de fondo.
