Ginés González García denunció el hallazgo en un depósito de Constitución por un costo total de $1.400 millones. El ex ministro Adolfo Rubinstein tildó a la acusación de “maliciosa y malintencionada”. Carla Vizzotti le respondió y dijo que el ex funcionario “no se hace cargo de nada”.
Desde que se dispuso la cuarentena obligatoria como principal método para evitar la propagación del SARS-CoV-2, el actual ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, y su predecesor, Adolfo Rubinstein, manifestaron sus discrepancias en torno a lo sanitario de manera explícita y pública. El miércoles pasado, el actual encargado de manejar la pandemia denunció el hallazgo de 4 millones de dosis de vacunas vencidas entre 2015 y 2019 en un frigorífico ubicado en el barrio porteño de Constitución.
“Las vacunas que identificamos en diciembre y hoy estamos destruyendo representan la negligencia sanitaria que los argentinos y argentinas tuvimos que soportar los últimos cuatro años”, González García.
De inmediato, González García señaló la responsabilidad de la gestión de Cambiemos: “Las vacunas que identificamos en diciembre y hoy estamos destruyendo representan la negligencia sanitaria que los argentinos y argentinas tuvimos que soportar los últimos cuatro años”. Rubinstein ocupó el máximo cargo en materia de Salud entre 2017 y 2019. Por eso, una de sus primeras respuestas fue pasarle la pelota al primer ministro de la era macrista, Jorge Lemus.
EL DESCARGO DE RUBINSTEIN
Fiel a su nueva costumbre, el ex funcionario opinó sobre el asunto en los medios y dijo que la denuncia del Gobierno es “maliciosa y malintencionada”. En su cuenta de Twitter hizo su descargo y señaló que “en 2017 se compraron muchas más dosis de vacuna antigripal cuando Carla Vizzotti era Directora de Vacunas, para responder a una posible mayor demanda en 2017 ya que la epidemia fue muy fuerte en 2016”. Rubinstein explicó que de esas dosis sobraron 2,2 millones que no se usaron, debido a que solo se pueden usar durante un año porque después cambian las cepas de los virus y no sirven más.
https://twitter.com/RubinsteinOk/status/1296260889058959361
Además, insistió en la responsabilidad de la actual viceministra de Salud diciendo que en su gestión se compraron 250 mil dosis de doble viral con un vencimiento inferior a los 6 meses; otras 113 mil de una vacuna pentavalente cubana que “mostraron fallas de calidad”; y unas 70 mil de Sabin trivalente que “en 2017 se discontinuaron por una recomendación internacional de cambio de esquema”. También añadió el caso de unas 600 mil dosis de DTPa que “vinieron destruidas”, y que por ello “hubo un error técnico en Aduana por el que no se pudieron cargar en el sistema de monitoreo de insumos (SMIS) y por eso no se registraron para su posterior distribución”.
LA RESPUESTAS
Carla Vizzotti se hizo eco de las críticas. «No sé si habla desde el desconocimiento o falta a la verdad», respondió. La secretaria de Acceso a la Salud de la Nación señaló que es «bastante notable» la postura de «no hacerse cargo de nada» por parte del ex ministro.
«Se compraron más de lo habitual, y están almacenadas, pagando el estibaje, desde ese momento», refutó la funcionaria de Salud, y agregó que un embarque entero de «triple bacteriana acelular» ingresó al país a fines de 2017 y estuvo en aduana por 7 meses. «Nunca más se tocó ni se hizo ninguna gestión«, aseguró Vizzotti, quien explicó que se distribuyó el 65% de lo planificado y que “eso es 100% de la gestión de Rubinstein y, si él no estaba al tanto, es preocupante”.
«No sé si (Rubinstein) habla desde el desconocimiento o falta a la verdad», Vizzotti.
González García se refirió al asunto en el mismo sentido que su vice: “Pueden existir remanentes de pequeñas cantidades, pero Rubinstein miente. Sencillamente hay más de 2 millones de antigripales que no distribuyeron; eso no es un sobrante, es una barbaridad”.
PROYECTO DE REPUDIO
La diputada nacional por el Frente de Todos, Cecilia Moreau, tomó la posta en el Congreso y presentó un proyecto para repudiar la desidia en materia de salud del gobierno de Mauricio Macri y partir del hallazgo de las dosis vencidas. La legisladora no quedó conforme con el descargo de Rubinstein y lo calificó ante este medio como “una chantada”.
“Una vez más queda en evidencia lo poco que le importó la salud de la gente al gobierno anterior. Esto es la muestra más clara de la concepción ideológica de quienes tuvieron la responsabilidad de cuidar a los argentinos y las argentinas durante los pasados cuatro años. Aquí no hay impericia sino un total desinterés”, desarrolló Moreau.
