La Presidenta justificó así su negativa a apoyar la propuesta opositora, que se debate hoy en Diputados. "Sería bueno produjeran ingresos de ideas y proyectos sustentables, viables, que no alteraran el superávit fiscal que nos permite hacer lo que estamos haciendo", reclamó.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner advirtió hoy que "si se aprobaran los proyectos que presentan" los dirigentes opositores "en tres meses entramos en default", cuando el arco antikirchnerista aspira a aprobar hoy el proyecto para subir la jubilación mínima al 82 por ciento móvil del salario.
La jefa de Estado acusó a la oposición de tener un "default" de "ideas, proyectos y propuestas" y de predicar "la catástrofe por la catástrofe", por lo que le pidió a sus dirigentes que tengan "un poco de buena fe" ante la gestión de su Gobierno.
En un acto de asistencia financiera a provincias, la Presidenta reclamó a los dirigentes opositores "que nos expliquen de una vez cuál es el modelo de país que quieren" y advirtió que "nosotros tenemos éste, desde hace siete años, con estos resultados y estos logros".
"Queremos que nos ayuden a corregir los errores, no que nos tiren abajo los aciertos", prosiguió la mandataria, quien por ello advirtió que "el objetivo (opositor) está puntualmente dirigido a tirar abajo los aciertos y los buenos resultados, por eso una piensa que un poco de buena fe no les vendría mal" a los críticos del kirchnerismo.
Por lo que aseveró que "literalmente lo que se está apuntando es a la contra por la contra misma, al no por el no, fundamentalmente de un país que todos queremos superar, que es el país del default", y advirtió que "hay también un default ideológico y un default de propuestas, de proyectos, de ideas".
"Sería bueno produjeran ingresos de ideas y proyectos sustentables, viables, que no alteraran el superávit fiscal que nos permite hacer lo que estamos haciendo", reclamó Fernández de Kirchner.
"Si se aprobaran los proyectos que presentan, en tres meses entramos en default", dijo en obvia referencia a la pulseada por el 82 por ciento móvil.
Al recordar el debate de principios de año por el uso de la reservas del Banco Central para pagar deuda pública, Fernández de Kirchner criticó que "estuvimos cuatro meses discutiendo, fue una pérdida de tiempo", pero "pudimos demostrar en el muy corto plazo lo equivocados que estaban los planteos que enfrentamos".
"En realidad no había un proyecto que fuera alternativa, era simplemente ponerse en contra", cuestionó, para añadir que "no hay nada alternativo, es no por el no, la catástrofe por la catástrofe, pasan meses y se descubre que todo lo que decían era totalmente equivocado".
"Pasó con las reservas, pasó en el caso de Tierra del Fuego, con los celulares", recordó la mandataria, sobre la iniciativa de producir telefonía celular en esa provincia.
