Antes del cierre de la cumbre global de seguridad nuclear, la Presidenta mantuvo un encuentro bilateral con su par estadounidense. Fue una reunión esperada por la comitiva argentina. Cristina calificó la reunión con Obama como "muy buena y positiva”.
La jefa del Estado fue recibida por el presidente Barack Obama tras participar del almuerzo de trabajo que el norteamericano ofreció a sus pares asistentes a la Cumbre sobre Seguridad Nuclear.
La reunión bilateral fue a agenda abierta para que los mandatarios pudieran analizar cuestiones atinentes a la relación entre los dos países.
En la previa, la Presidenta buscó darle naturalidad al asunto y aseguró que "es la confirmación de las buenas relaciones entre los dos países, más allá de que hemos tenidos diferencias".
El encuentro se prolongó 20 minutos y se dio en un salón reservado donde el acceso a la prensa fue muy difícil. En esa misma sala el presidente Obama mantuvo otras reuniones bilaterales con otros mandatarios.
Fue el primer encuentro oficial de la mandataria argentina con el jefe de Estado norteamericano, pese a que ya habían tenido algunos contactos en otras cumbres internacionales y a través de intercambios protocolares.
Por caso, el mandatario de los Estados Unidos envió una carta a Cristina Kirchner y a todo el pueblo de la Argentina para manifestar su pesar por la muerte del ex presidente Raúl Alfonsín. La jefe de Estado se reunió también -según consigna Sala de Prensa- con el primer mandatario chino, Hu Jintao, y con la canciller alemana, Ángela Merkel.
Por la mañana, Cristina Fernández participó de la cumbre sobre seguridad nuclear junto al resto de los jefes de Estado sentada en un lugar de privilegio: a la izquierda de su par norteamericano Barack Obama. A la derecha del estadounidense, en tanto, estaba el presidente de Corea del Sur, Lee Myung-bak.
También había conseguido mostrarse el día anterior, foto de por medio, junto al mandatario en la recepción oficial de la cumbre. La comitiva que acompaña a la Presidenta en Washington se había ocupado de difundir una versión según la cual Obama había pedido tener sentada a Cristina Kirchner a su lado durante las deliberaciones.
