La presidenta enfureció cuando vio una nota periodística en la que se daba cuenta de un proyecto para que la Gendarmería custodie los alrededores de los barrios privados. Dijo que “es una barbaridad” y pidió la cabeza del responsable del área. Alak convocó a la cúpula de la fuerza.
Al parecer, la mandataria Cristina Fernández se enojó con el Ministro de Justicia Julio Alak luego de madrugarse acerca del plan de seguridad de los dueños de countries, que buscan contar con los servicios de Gendarmería Nacional para controlar accesos de la Panamericana.
Los costos serían de casi 400 mil pesos mensuales. El domingo, la presidenta se madrugó con la información leyendo el Diario Perfil y llamó enardecida al funcionario, al que le achacó la administración de los escasos recursos destinados hacia “los ricos”.
Alak convocó a la cúpula de Gendarmería para conocer quién fue el responsable de brindar esos datos que ventiló la prensa, y para frenar el proyecto. En la intimidad, algunos mencionaron que la idea fue de Aníbal Fernández.
El máximo responsable de Gendarmería es Héctor Bernabé Schenone. Hace seis años está a cargo de la fuerza y en septiembre dejará su cargo.
La nota del diario Perfil decía que los directivos de countries y barrios cerrados de Pilar decidieron juntarse con las principales asociaciones vecinales de la zona para lanzar un ambicioso proyecto. Planean ampliar la seguridad al espacio público contratando los servicios de Gendarmería Nacional para custodiar seis puentes y bajadas de la Panamericana.
“Nos interesa la seguridad fuera de los countries, porque no vivimos encerrados entre cuatro paredes. Buena parte de nuestra vida transcurre fuera: el colegio de los chicos, el trabajo y otras tantas actividades como ir a comer, al médico o al cine, por citar algunos ejemplos. Por eso creemos que entender la seguridad como algo circunscripto sólo al ámbito del hogar es sumirse en una ceguera voluntaria que sólo sirve para evadir la realidad”, explicó Mateo Corvo Dolcet, presidente del directorio del country Ayres de Pilar.
El plan de crear un cordón de seguridad en la Panamericana surgió después de una serie de reuniones entre los representantes de los foros vecinales de las localidades de Manuel Alberti y Del Viso y autoridades de varios emprendimientos privados. Hasta el momento serían cerca de 20 countries y barrios cerrados quienes financiarían la instalación de seis garitas blindadas ubicadas estratégicamente entre el kilómetro 42 y el 47 del ramal Pilar. En un mediano plazo, analizarán la compra de cámaras de seguridad que se conectarían a un centro de monitoreo a cargo del municipio.
Hugo Morel, subdirector de prestaciones por convenios de la Gendarmería nacional, dijo: “Es la primera vez que nos convocan para brindar un servicio de esta naturaleza. Todavía no puedo dar detalles porque nos reuniremos esta semana, aunque sí le anticipo que tenemos la capacidad colmada para servicios adicionales. Hay que ver qué pasa”.
