La senadora bonaerense les abrió las puertas a “todos los que creyeron otra cosa cuando se cambiaron a las filas de otro candidato mediático”. Igualmente, aclaró: “Algunos de ellos se traicionaron a sí mismos”. En diálogo con radio Urbana, la legisladora respaldó la precandidatura de Julián Domínguez y dijo sobre Martín Insaurralde: “Nunca tomé en serio que fuera a candidatearse”.
La titular del bloque oficialista de senadores bonaerenses, Cristina Fioramonti, destacó a los dirigentes de su espacio que quedaron en carrera por la Gobernación bonaerense (Aníbal Fernández, Julián Domínguez y Fernando Espinoza) y subrayó: “Son hombres del peronismo”. En tanto, advirtió sobre Martín Insaurralde, intendente de Lomas de Zamora, quien recientemente declinó su precandidatura: “Jamás lo tomé seriamente”.
¿Por qué?
Porque nunca habló de estos temas en ámbitos políticos, todo fue en la farándula. Pero ni me interesa hablar; los lomenses lo han elegido y tiene la legitimidad del voto de sus vecinos. En eso respeto absolutamente esta legitimidad. Pero nunca tomé en serio que fuera a candidatearse para gobernador. Yo formo parte de grupos de trabajo para la futura Gobernación de Julián (Domínguez) en la Provincia. No tengo dudas de que va a ser el próximo gobernador.
¿Qué características le ve?
Conoce la Provincia como pocos. Ha sido intendente, que no es poco. Yo valoro muchísimo la gestión de los buenos intendentes, lo que significa el trabajo y esa batalla día a día, trabajando para los vecinos. Y después ha cumplido muchísimas otras funciones, muchas de mayor relevancia, en el ámbito nacional. Es un hombre que vuelve a Chacabuco permanentemente, es querido en su pueblo. Eso también habla de un dirigente que nunca termina de despegar de sus orígenes. Es un hombre que, además de todo, transmite una enorme espiritualidad. Lo veo un hacedor. Y además, escucha.
¿A nivel nacional con cuál precandidatura se siente más representada?
Todavía no he tomado posición. Soy muy orgánica y voy a esperar a ver si dentro de nuestro movimiento sigue firme el hecho de que continúen los dos precandidatos. No he tenido la oportunidad de trabajar cerca de Florencia nunca. Reconozco que ha hecho una excelente gestión en la Nación. Y he tenido un gobernador que, si bien nos ha pedido cosas cuando lo necesitaba, y ha tenido un bloque que lo acompañó, nunca nos apuró cuando hubo cuestiones que generaban algún conflicto, dentro de nuestro propio bloque. Tengo una excelente relación con la mayoría de sus ministros y con los compañeros senadores más cercanos desde siempre a él. Así que la verdad que me genera mucha confianza.
Habló de intendentes, ¿cómo toma que gente que haya estado con Massa ahora vuelva al Frente para la Victoria?
Es una valoración que tienen que hacer los vecinos. A ver, en Florencio Varela no tengo dudas que nosotros estamos con Julio Pereyra y que cualquier otro candidato que quiera arrogarse las banderas del Frente para la Victoria… bueno, puede ser que en los últimos tiempos hayan logrado levantar esas banderas, pero nosotros estamos con Pereyra. Y eso no va en desmedro de compañeros que tengan más afinidad por otros candidatos. Pero son decisiones que tomamos los vecinos de Varela. A mí no me gustaría que alguien de otro partido me venga a decir quién es el mejor candidato en mi lugar.
Pero a veces ser un intendente implica posicionamientos provinciales, nacionales, compartir un sistema de valores, por ejemplo, respecto de un líder nacional…
Es verdad, es apropiada la pregunta. De hecho, yo me enojé mucho con compañeros de nuestro bloque, fueron seis creo, que ganaron en la boleta del Frente para la Victoria llevando como candidatos a Scioli y Cristina Fernández. Y luego, como el intendente de Tigre estaba subiendo en las encuestas, dejaron nuestro bloque y se pasaron al massismo. Y yo lo que decía era: “Esto se lo van a tener que explicar después a los vecinos”. Porque muchos de ellos juraron por la memoria de Néstor Kirchner… entonces, algunos de ellos se traicionaron a sí mismos. Otros evidentemente han estado jugando al juego de dónde me conviene más en cada momento. Pero nosotros tenemos los brazos abiertos, en este año electoral, para que vengan todos los que creyeron otra cosa cuando se cambiaron a las filas de otro candidato mediático… Porque no es otro partido, no es que se pasaron del peronismo al radicalismo. A ver, el PRO, no sé si será partido o no, pero claramente el que está con el PRO es (sic) una ideología liberal, de derecha. Y yo respeto que no engañan a la ciudadanía, por más que digan a veces que tienen una pata peronista, eso genera risa. Ahora, Massa pretendió engañar.
