En su gira europea, previo a la vista al presidente francés, Francois Hollande, la presidenta argentina, almorzó con el Papa. Cristina Fernández llegó al Vaticano con una bota ortopédica, tras un esguince en su pie izquierdo. VIDEO del encuentro.
Algunos minutos antes de las 13 en Italia, 9 de la mañana en Argentina, el Papa Francisco, comenzó su espera en una de las puertas de la residencia de Santa Marta, donde vive actualmente.
Diez minutos después de la hora acordada, la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, llegó para el encuentro con una bota ortopédica en su pie izquierdo, la cual comenzó a usar después de un esguince que sufrió por un mal movimiento cuando se alojó en hotel Edén.
Este fue su tercer encuentro, después del primero que fue tras la asunción de Jorge Bergoglio, el 18 de marzo del año pasado y el segundo que tuvieron el 28 de julio en Brasil, en el marco de la Jornada Mundial de la Juventud.
Según dijo el vocero del vaticano, Federico Lombardi: “La visita de la Presidenta tuvo el objetivo de presentar al Santo Padre el saludo, el augurio y los sentimientos de afecto del pueblo argentino en ocasión del primer año de pontificado, en referencia al aniversario del jueves último”.
El comienzo del encuentro fue el momento de los regalos. La presidenta argentina entre ellos llevo un cuadro de Santa Marta de Lima que, según señaló, fue pintado con vino Malbec argentino. También le dio un termo celeste y blanco de plástico con una inscripción que recuerda el bicentenario y tres libros sobre las presidencias argentinas y el modelo kirchnerista. Por último le entrego una foto en la que se lo ve a Bergoglio, cuando era muy joven, trabajando en la villa 21-14 de Barracas junto a Lorenzo De Vedia, el padre "Toto”. "Me la regalaron cuando visité el barrio", le contó Cristina Fernández al Papa.
Después llegó el regalo de Bergoglio, quien le entregó a la presidenta una imagen de San Martín en bronce y su primera exhortación apostólica, Evangelii Gaudium.
Mientras ambos almorzaron a puertas cerradas, en una charla que duró más de de dos horas y media, el canciller
Héctor Timerman y el secretario de Culto, Guillermo Oliveri, mantuvieron una reunión con el secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin.
En una conferencia de prensa reducida que dio la jefa de Estado, luego del encuentro dijo que “la reunión fue a agenda abierta. Hablamos sobre la necesidad de paz en el mundo, él me comentó que lo preocupa el tema de la inclusión social, frente a un sistema económico que mata. También destacó que lo desvela el tema de la necesidad de unión de los pueblos latinoamericanos”.
Dentro de los presentes en el encuentro también se los pudo ver al Secretario de Comunicación Pública, Alfredo Scoccimarro y al embajador ante la Santa Sede, Juan Pablo Cafiero.
Al cierre del encuentro, la comitiva argentina se dirigió al aeropuerto romano de Ciampino para seguir su gira europea, en París, donde la presidenta se entrevistara con el presidente francés, Francois Hollande.
