El kirchnerismo festejó el 17 de octubre en el Teatro Argentino platense. La Presidenta oficializó su intención de llevar adelante una “reforma política” para lograr internas abiertas, obligatorias y simultáneas. Se criticó al PJ disidente y se “lanzó” la posible candidatura presidencial de Néstor Kirchner. Antonio Cafiero fue el gran homenajeado.
No faltó nada. Durante el acto por el Día de la Lealtad celebrado en el Teatro Argentino platense se habló de una reforma política inminente, se criticó a los peronistas disidentes y se “lanzó” la posible candidatura presidencial de Néstor Kirchner.
El teatro estaba colmado de militantes y funcionarios del gobierno nacional y provincial, además de sindicalistas, legisladores e intendentes. Desde el escenario sonreía al público la plana mayor del kirchnerismo: Cristina Fernández, el propio Néstor Kirchner, Hugo Moyano, Daniel Scioli y Alberto Balestrini. Además del gran homenajeado del día, Antonio Cafiero, que fue declarado ciudadano ilustre durante el encuentro.
Justamente la presencia de Cafiero, referente histórico del peronismo, fue un logro de Néstor Kirchner en la “pelea” con el PJ disidente para apropiarse del valor simbólico del movimiento en este 17 de octubre.
Y fue también Cafiero quien dio el marco necesario para “lanzar” la posible candidatura de Kirchner y para criticar al peronismo disidente.
“Un presidente peronista para el 2011” pidió y dio lugar a que el público comenzara a vitorear “Olé, olé, olé, Néstor, Néstor”, ante una sonrisa mal disimulada del ex mandatario.
“Tenemos que buscar la unión del peronismo por que queremos un presidente peronista en 2011. No nos vengan con alianzas peronistas espurias", continuó Cafiero haciendo alusión a Unión Pro, que ya se comenzó a desgranarse. Pero sus críticas al PJ disidente fueron aún más explícitas. “No se desgañiten por estos tipos con guita porque no hay un nuevo peronismo. Los que son peronistas de este lado y los que no que busquen otro partido", señaló y agregó "los gorilas, según las Naciones Unidas, son una raza zoológica en extinción. Pero parece que vienen a reproducirse entre nosotros", generando risas en el auditorio.
Finalmente esbozó lo que luego sería uno de los ejes del discurso de Cristina, la reforma política que quiere llevar adelante el gobierno nacional.
"Bienvenidas las luchas internas siempre que podamos dirimirlas democráticamente por el voto de la gente. Abramos las puertas, hagamos un peronismo democrático, amplio para el debate, no tengamos miedo", dijo Cafiero y sintetizó “El que gana conduce y el que pierde acompaña".
Por su parte, Néstor Kirchner le cedió el cierre del acto a la presidenta quien en el tono acostumbrado criticó a la oposición, a las corporaciones y llamó a la necesidad de una reforma política.
"Hay que dejar de lado la descalificación y el agravio, porque quienes agravian, descalifican o insultan es porque no se les cae una sola idea para debatir", señaló la mandataria y agregó "tenemos que lograr una reforma política donde los partidos se democraticen en serio".
En este sentido, la Presidenta resaltó el valor de la democracia y criticó que se “distorsionen y mediaticen” los hechos. Explicó que la reforma política no se trata de un enfrentamiento entre oficialismo y oposición “sino de entender si la sociedad va a ser gobernada por las corporaciones o por lo partidos políticos democratizados".
Cabe destacar que la idea que persigue el gobierno nacional es crear un sistema único de internas abiertas, obligatorias y simultáneas para todos los partidos. De esta manera, si el kirchnerismo resultara ganador puede capitalizar la totalidad del voto peronista en las elecciones presidenciales.
