Cada vez más fanatizada por Eva Perón, la presidenta gasta horas revisando las imágenes en blanco y negro para copiarle su estilo discursivo.
Fuente: La Política Online
Desde siempre, la presidente Cristina Kirchner no puso reparo alguno en dejar traslucir la fuerte admiración que siente, humana y políticamente, por Eva Perón. Pero en los últimos tiempos, ese sentimiento ha ido en pleno crecimiento, hasta transformarse en casi una obsesión.
El primer síntoma se vio cuando escalonadamente comenzó a alternar su look de siempre, con el pelo planchado y suelto, con un típico rodete similar al que lucía el emblema de los descamisados.
Pero no sólo en su imagen se detuvo la jefa de Estado. Desde que asumió como presidenta, Cristina se vio obligada a hacer algo que no estaba en la agenda habitual de su extensa carrera como legisladora: dar discursos públicos.
Por esto, en los últimos meses pasa horas reviendo los pocos videos en blanco y negro que registraron los discursos de Evita. Lo más llamativo de esto, es que no sólo busca inspiración en su espejo político más reconocido, sino que de allí saca “tics” y gestos que luego lleva a cabo cuando oficia como oradora.
Tan fuerte es el asunto que para el polémico discurso que dio hace algunos días por el lock-out del campo, el cual abrió un enorme abanico de polémicas y cuestionamientos, Cristina pasó horas revisando minuciosamente los videos de Eva Perón, ensayándolos y luego intentando poner en práctica el inconfundible estilo de la esposa del general Juan Domingo Perón.
