El intendente de Morón desplazó a Spina de la Secretaría de Gobierno tras el rechazo a la ordenanza Fiscal e Impositiva en el Concejo Deliberante. La decisión profundizó la interna con el sabbatelismo y generó una reconfiguración del gabinete municipal.
La gestión del intendente Lucas Ghi atraviesa un cimbronazo político tras la salida de Diego Spina, quien hasta ayer encabezaba la Secretaría de Gobierno. El desplazamiento fue oficializado mediante un decreto y generó repercusiones inmediatas tanto en el Ejecutivo como en el Concejo Deliberante, donde Spina ocupó un rol central en los últimos años.
“La confianza sufrió un quiebre y esto llevó al intendente a tomar esta decisión”, señalaron allegados a Ghi para justificar la medida. Sin embargo, la salida del funcionario no resuelve las tensiones internas que atraviesa el gobierno municipal y, por el contrario, complejiza el panorama político local.
El detonante: la caída de la ordenanza fiscal
El rechazo del Concejo Deliberante a la ordenanza Fiscal e Impositiva enviada por el Ejecutivo fue la gota que colmó el vaso. Voceros del entorno del intendente atribuyeron a Spina la responsabilidad por la derrota legislativa. “La caída de un proyecto clave para la gobernabilidad fue un golpe a la gestión. El intendente decidió cerrar este capítulo para avanzar con otras prioridades”, explicaron.
Desde sectores vinculados al sabbatellismo, sin embargo, cuestionaron esa interpretación. “Es injusto atribuirle la derrota cuando el nuevo interlocutor es Hernán Sabbatella. Desplazan a Diego cuando el fracaso viene de un esquema que no funciona”, remarcaron.
La salida de Spina también impacta en el Concejo Deliberante. Al haber encabezado la lista de concejales en las últimas elecciones, el dirigente debería retomar su banca. Este martes la mañana el Bloque de Unión por la Patria comunicó que Diego Espina será el nuevo presidente del bloque.
Reorganización política y tensiones
Horas después de oficializar la medida, Ghi convocó a referentes del Frente Renovador, principal aliado de Nuevo Encuentro, a una reunión en el Palacio Municipal. Allí participaron Martín Marinucci y Jorge Laviuzza, quienes controlan dos bancas en el Concejo Deliberante y la presidencia del cuerpo. El encuentro confirmó el desplazamiento de Spina y el inicio de una nueva etapa en el gabinete.
El intendente también anunció la creación de una “Mesa Política” integrada por figuras cercanas a su gestión, como Hernán Sabbatella, Ariel Aguilar, Adrián Grana y José María Ghi. Este espacio buscaría consolidar el liderazgo del jefe comunal y garantizar la gobernabilidad de cara a los desafíos locales.
Sin embargo, desde el Frente Renovador marcaron distancia respecto a la interna del oficialismo. “No somos parte de la disputa interna de Nuevo Encuentro”, advirtieron. Además, insistieron en que la administración no puede cerrarse sobre sí misma mientras enfrenta un escenario social delicado a nivel local.
Un escenario incierto
La decisión de desplazar a Spina no parece cerrar las tensiones dentro del gobierno municipal. En medio de un contexto económico complicado, la gestión enfrenta un desafío adicional: sostener acuerdos políticos que permitan avanzar con proyectos claves para la administración.
“Ghi intenta construir una mesa política sin presencia territorial sólida. A Lucas lo empujan a enfrentarse con el sector que tiene más poder y peso en el distrito. Es un camino inviable”, resumió una fuente cercana a las filas del Nuevo Encuentro.
Por el momento, la salida de Spina marca un quiebre en el gabinete de Ghi y abre interrogantes sobre la gobernabilidad en Morón. La relación con el sabbatellismo, principal socio político del oficialismo, se mantiene en tensión, mientras el intendente busca reorganizar su espacio y retomar la iniciativa.
