Se prevé una obra que incluye la remoción y reubicación de cañerías debajo del paseo y tendría un costo de 14.851 millones de pesos para remodelar el área.
El desarrollo inmobiliario conocido como Paseo Gigena, ubicado frente al Hipódromo de Palermo, se convirtió en el centro de una fuerte polémica por el uso de recursos públicos para sostener una obra privada que compromete la infraestructura crítica de la Ciudad de Buenos Aires. Según trascendió, la Ciudad le otorgaría a Luis Caputo y Santiago Bausilli 14.851 millones de pesos para remodelar el área.
Mientras el emprendimiento genera ganancias millonarias para sus inversores, el gobierno porteño deberá destinar más de 14.850 millones de pesos para reparar y reubicar cañerías centenarias de AYSA, esenciales para el suministro de agua potable de medio millón de vecinos.
El proyecto se construyó sobre un terreno público que funcionaba como estacionamiento y fue concesionado en 2018 por el entonces jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, al Fideicomiso Dorrego, liderado por BSD Grupo Asesor SA y Coinsa, por un plazo de 20 años.
La concesión fue habilitada por la Ley 6086, aprobada en la Legislatura porteña, y consolidada en 2020 con la participación de Anker Latinoamérica, consultora fundada por Luis “Toto” Caputo y Santiago Bausili, hoy funcionarios del gobierno nacional.
Cabe destacar que el Paseo Gigena paga un canon mensual de 200 mil pesos al Gobierno de la Ciudad, una cifra casi simbólica en comparación con las ganancias cercanas a los US$45,8 millones que informó el legislador Juan Manuel Valdés.
La obra incluye la remoción y reubicación de cañería, ya que de no hacerlos, se podrían provocar inundaciones, daños estructurales al edificio y peligro para las personas. Ya en 2017, antes de la existencia del complejo, un caño roto provocó una inundación sobre la avenida Dorrego.
El edificio cuenta con cinco plantas, más de 250 cocheras y locales comerciales con vistas al Rosedal, el Campo de Polo y el Hipódromo, con alquileres en dólares que rondan los US$30 por metro cuadrado. En contraste, el canon en pesos representa apenas el 15% de las ganancias privadas, según denuncias legislativas.
El legislador Eduardo Valdés denunció durante la presentación del Presupuesto 2026, que el Estado está financiando obras para inversores que no pagan canon desde 2020 y que construyeron un shopping sobre un colector principal de AYSA, que abastece a casi un tercio de los porteños. Para Valdés, el caso representa “la síntesis de la truchada de la gestión del PRO”, ahora replicada bajo el gobierno de Javier Milei.
