Reclaman conocer el destino de los fondos y advierten por el impacto en estudiantes de sectores vulnerables.
En medio de un contexto económico complejo, bloques opositores en la Legislatura porteña salieron a exigir respuestas al jefe de Gobierno, Jorge Macri, por el ajuste en el sistema de alimentación escolar que incluye un recorte de más de $3.300 millones y modificaciones en la calidad y modalidad de las viandas.
La polémica se intensificó tras la eliminación del desayuno y el almuerzo en los programas socioeducativos de fin de semana, como los Clubes de Chicos, donde la comida caliente fue reemplazada por viandas frías. La medida generó cuestionamientos por su impacto en niños y niñas de sectores con mayores niveles de vulnerabilidad.
Desde el peronismo, la diputada Maru Bielli presentó un pedido de informes para que el Gobierno de la Ciudad detalle los motivos detrás de los cambios. Entre los puntos solicitados, exige precisiones sobre criterios nutricionales y pedagógicos, la matrícula de los Centros de Actividades Infantiles (CAI) y la situación laboral del personal docente.
Bielli advirtió que, bajo el argumento de “reorganización y refuncionalización” impulsado por el Ministerio de Educación, se están aplicando medidas que podrían afectar tanto derechos laborales como el acceso a políticas de acompañamiento educativo en comunidades vulnerables.
En la misma línea, el Frente de Izquierda también impulsó un pedido de informes. La diputada Vanina Biasi reclamó explicaciones por el recorte presupuestario y pidió que se aclare si los fondos fueron redireccionados a otras áreas del Ministerio de Educación o incluso a publicidad oficial.
Además, desde ese espacio denunciaron la eliminación de programas de inclusión educativa y remarcaron que el ajuste se da en paralelo a reiteradas quejas de familias y docentes por la calidad de las viandas, que —según sostienen— llegan en mal estado o con porciones insuficientes.
El eje del reclamo apunta a transparentar el destino de los recursos y a evaluar el impacto real de las medidas en el acceso a la alimentación de estudiantes de escuelas públicas, en un escenario donde la inflación en alimentos sigue golpeando con fuerza a los hogares.
