Nuevas transacciones levantaron sospechas sobre maniobras irregulares. Un especialista expuso el posible blanqueo de fondos ante el Congreso. La fiscalía investiga a Milei, su hermana y su vocero, mientras la causa avanza con impacto internacional.
El escándalo en torno a la criptomoneda $LIBRA, impulsada por la difusión del presidente Javier Milei, sigue generando repercusiones a nivel nacional e internacional. En las últimas horas, nuevas transacciones vinculadas a esta cripto levantaron sospechas sobre posibles maniobras irregulares. El ingeniero argentino Fernando Molina, especialista en criptomonedas y parte de la firma Blockworks en Estados Unidos, detectó una reciente transferencia de 4,5 millones de dólares desde una de las billeteras asociadas al lanzamiento de $LIBRA hacia una nueva dirección digital. «Es la primera vez que vemos movimientos desde el 14 de febrero», señaló Molina en la red X.
Este especialista lleva semanas analizando los movimientos de la criptomoneda y expuso su investigación ante la Comisión de Comunicaciones e Informática de la Cámara de Diputados. En su presentación, explicó que las memecoins como $LIBRA operan en un sistema donde las ganancias de unos dependen directamente de las pérdidas de otros. Además, advirtió que los responsables del lanzamiento podrían estar recurriendo a tácticas para blanquear los fondos obtenidos en la operatoria inicial. «Simulando operaciones de compra y venta con otras memecoins, están lavando el dinero ganado con $LIBRA y $Melania», afirmó, en referencia a otra criptomoneda vinculada a la esposa del expresidente estadounidense Donald Trump.
La fiscalía que investiga el caso, encabezada por Eduardo Taiano, solicitó el secuestro de los teléfonos del presidente, su hermana Karina Milei y el vocero Manuel Adorni. El objetivo es peritar sus comunicaciones y resguardar posibles pruebas que los vinculen con los creadores de $LIBRA. Gregorio Dalbón, abogado denunciante en la causa, criticó la lentitud de la investigación y aseguró que las pruebas hasta ahora recopiladas serían suficientes para que el presidente deba declarar. «La fiscalía no va a tener más remedio que llamarlo a declarar en indagatoria», sostuvo, aludiendo a declaraciones previas de Milei que podrían interpretarse como una confesión de irregularidades.
En tanto, expertos en tecnología y finanzas analizaron el impacto del caso en el Congreso. Maximiliano Firtman, programador y comunicador, destacó que la reacción inicial ante el tuit de Milei promoviendo $LIBRA fue de incredulidad, ya que incluso personas cercanas a su entorno pensaron que su cuenta había sido hackeada. Esto demostraría que el episodio fue percibido como un fraude financiero desde el primer momento.
Santiago Siri, presidente de The Democracy of Foundation, explicó que la diferencia entre una simple difusión y una promoción radica en ciertos elementos clave. «Si hay un llamado a la acción, un link o una dirección cripto, si el lenguaje no es neutral o si quien difunde obtiene un beneficio económico, entonces estamos frente a una promoción», afirmó. Según su análisis, estos factores se cumplen en el caso de $LIBRA, lo que refuerza la hipótesis de un uso indebido de información privilegiada para manipular el mercado.
La periodista Emilce Garzón también brindó su perspectiva, resaltando que el tuit de Milei alentó a pequeños inversores a sumarse a una criptomoneda manejada por un grupo reducido de personas con escaso conocimiento del sector. En este contexto, las denuncias contra el mandatario trascienden las fronteras argentinas. Investigadores en Estados Unidos ya han iniciado procedimientos ante el Departamento de Justicia para determinar si existieron delitos financieros.
El futuro del caso dependerá de las decisiones que tome la fiscalía y del avance de las investigaciones en el Congreso. Mientras tanto, el mercado cripto sigue atento a los movimientos de las billeteras vinculadas a $LIBRA, en busca de nuevas señales que esclarezcan el destino de los fondos obtenidos en la operatoria.
