El histórico dirigente radical dio una entrevista en televisión después de 32 años. Cree que pierde área de influencia dentro de la UCR y quiere marcar la cancha rumbo a la Convención de 2023, en la que se definirá el programa y las alianzas para el próximo año.
Desde la creación de Cambiemos, la relación entre este frente político y Martín Lousteau fue dispar y cambiante. Ahora, el senador radical lidera su propia línea interna, es socio privilegiado del jefe porteño y el legendario Coti Nosiglia abandonó su hermetismo de décadas para insinuar que todavía está para jugar en las ligas mayores.
El ex ministro del Interior del alfonsinismo concedió el lunes a la noche su primera entrevista por TV en 32 años y los dirigentes más cercanos aseguran que su sorpresiva reaparición encierra un puñado de mensajes. Empezando por el de un llamado de atención al tándem Lousteau-Emiliano Yacobitti-Daniel Angelici por haber sellado un pacto para negociar espacios dentro y fuera de la UCR sin rendirle cuentas.
A diferencia de los diputados de Evolución, el bloque de Lousteau que se erigió en las últimas horas en la voz más crítica al proyecto que envió el Ejecutivo, Nosiglia opinó en la pantalla de La Nación+ que «juntos por el Cambio, como fuerza institucional que cree en la continuidad jurídica del Estado, debe votar en el Parlamento la negociación por el financiamiento de la deuda» y que «algunas de las cosas que dice ese acuerdo son imprescindibles que se aborden y se resuelvan».
Por otro lado, cuando alentó la posibilidad de un presidente radical en 2023 omitió hacer nombres, por lo que deliberadamente esquivó la mención de Lousteau, impulsado por una parte de la cúpula del radicalismo porteño. Al senador y a Yacobitti, su bastonero, les endilga -según las fuentes partidarias- haberlo desplazado de la negociación con Gerardo Morales por el armado del Comité Nacional, que terminó de abrocharse en diciembre en las oficinas comerciales del «Tano» Angelici, devenido en enemigo íntimo no por razones políticas sino futbolísticas.
Nosiglia, desde la Convención radical de Gualeguaychú, y Angelici, como operador judicial del jefe del PRO, fueron pilares de la candidatura presidencial de Mauricio Macri. El Coti se iría alejando en la medida en que Macri desechaba sus consejos de gurú de la vieja guardia y se aferraba a los un monje de teorías posmodernas, Marcos Peña.
El histórico dirigente de la Junta Coordinadora lo dejó claro en la entrevista del lunes. «Macri no entendió la política como la entendemos nosotros o como la entiendo yo. Se sobrevaloró», aseguró, para subrayar: «Aquel momento podría haber sido una bisagra, porque gran parte del peronismo estaba dispuesto a acompañar decisiones políticas que hubieran permitido terminar de otra manera la gestión».
Volviendo a la interna, mientras Lousteau y Angelici discuten mano a mano con Morales, como miembros del Comité Nacional, Nosiglia prepara su revancha en la Convención, que debe definir programa y alianzas para 2023. Aunque figura quinto en la lista porteña, promete hacer ruido junto a otros peso pesados, como Marcelo Stubrin y Rafael Pascual. Cuentan que el quiebre del bloque de diputados no le gustó y que se siente a sus anchas en el armado de un gran acuerdo para elegir en mayo al presidente de ese estratégico cuerpo.
El Coti no lo comentó en voz alta, pero le resultó intolerable que admitieran el veto que Larreta le impuso a su hijo. Juan Nosiglia iba a ser secretario de Deportes en la Ciudad. A cambio, Lousteau recomendó a Carlos Retegui: el ex técnico de hockey es su nueva figurita para mostrar en Provincia y Capital.
