Además, en Senado, JxC busca ampliar el interbloque para ganar fuerza en la discusión por las comisiones.
En el Senado, Juntos por el Cambio busca sumar aliados para ampliar su interbloque con el objetivo de pelearle a Cristina Kirchner el control de la Cámara Alta y, lo más importante, la integración de las comisiones legislativas.
A los 31 senadores que ya tiene asegurados, JxC pretende sumar a los integrantes del desperdigado interbloque Federal: la neuquina Lucila Crexell y los peronistas disidentes Juan Carlos Romero (Salta) y Clara Vega (La Rioja).
Con esto, Juntos por el Cambio busca llegar a 34 escaños y quedar apenas con uno menos que los que tendrá el oficialista.
El dato no es menor: con esas cifras, las comisiones integradas por 17 miembros quedarían igualadas en 8 senadores por bando.
En este escenario, será clave quién ocupe la última poltrona, que saldrá de los tres legisladores que, por el momento, van quedando en el medio de la grieta. Se trata de los provinciales Alberto Weretilneck (Juntos Somos Río Negro) y Magdalena Solari Quintana (Frente Renovador de Misiones), habituales aliados hasta ahora del oficialismo, y de la peronista cordobesa Alejandra Vigo, esposa del gobernador Juan Schiaretti, enfrentado con la Casa Rosada y el kirchnerismo.
La más difícil de convencer parece ser Crexell, quien mantiene un duro enfrentamiento con el radicalismo desde 2019.
La intención del comando opositor es tener cerrado los acuerdos esta semana para poder presentar la conformación del interbloque ampliado antes de que empiecen a discutirse las comisiones. En esa mesa deberán rediseñarse tanto las presidencias –el Frente de Todos tendrá que ceder algunas al haber perdido bancas– como la integración de los cuerpos de trabajo legislativo.
Algo similar comienza a sentirse en la Cámara Baja, donde la agenda de trabajo aparece trabada y no faltan las quejas de legisladores del peronismo. De hecho, estaba previsto que haya sesión mañana, pero el proyecto de envase y la tasa ambiental, frenaron la convocatoria hasta nuevo aviso.
Pero al igual que en el Senado, no hay avances sobre proyectos que la Casa Rosada cree claves, como la ley de Electromovilidad, la Agro Bio Industrial, Compre Argentino, la prórroga del esquema de blanqueo para la construcción, u otros puntos que tienen mayor incidencia productiva. Incluso la agenda de Máximo chocaría con la que impulsa Sergio Massa, quien en cada intervención machaca sobre la recuperación económica y el impulso de las pymes.
Otro punto de conflicto ha sido a su vez la prórroga de la suspensión de los desalojos de las comunidades indígenas; si bien el Poder Ejecutivo emitió un decreto ante el vencimiento del plazo, los oficialistas insistirán con la sanción de la ley pese a los recelos de un amplio abanico opositor, agudizados en medio del conflicto Mapuche.
