Dictan conciliaciones obligatorias en Super Glass y FATE tras despidos que los gremios denuncian como parte del ajuste nacional.
Los conflictos laborales en la región norte del conurbano bonaerense sumaron dos nuevos capítulos esta semana, con intervenciones clave de la Delegación Regional Tigre del Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires.
Por un lado, en la empresa Super Glass, ubicada en El Talar, el sindicato SEIVARA denunció el despido de un trabajador, al que calificaron como una represalia antisindical por haber impulsado elecciones de delegados. Frente a este escenario, la delegación laboral dictó la conciliación obligatoria y ordenó la reincorporación inmediata del despedido. Desde la cartera laboral explicaron que, ante la denuncia y la falta de respuesta de la empresa en la audiencia convocada, se resolvió retrotraer la situación “al estado previo al conflicto”, para así generar las condiciones para esclarecer y resolver.
En paralelo, se llevó adelante una nueva audiencia por los despidos en la empresa FATE, de San Fernando, tras la denuncia presentada por el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA). El gremio reclamó la reincorporación de los despedidos, la defensa del poder adquisitivo y la preservación de las condiciones laborales. Según informó el delegado regional Juan Manuel Reboredo, la empresa se comprometió en audiencia a hacer esfuerzos para alcanzar un acuerdo, aunque las negociaciones siguen abiertas.
Ambos conflictos reflejan un escenario laboral cada vez más tenso. Reboredo advirtió: “La crisis económica hace que se profundicen los conflictos laborales. Nuestra responsabilidad es intervenir y garantizar el derecho de los trabajadores a organizarse”. El funcionario vinculó esta situación con un contexto de ajuste económico que golpea a varias industrias de la zona, con antecedentes como Praxair, Sancor, AVON y la papelera La Hélice.
Así, mientras el Ministerio de Trabajo bonaerense sostiene su intervención en defensa de los derechos laborales, las organizaciones gremiales de zona norte mantienen su estado de alerta frente a los efectos de la crisis económica sobre el empleo industrial.
