Consumados los movimientos en la secretaria de Comercio, la vicepresidenta toma distancia de las decisiones económicas. Guzmán y Kulfas empoderados.
La vorágine política no da tregua y la interna del Frente de Todos parece una novela de nunca acabar. El lunes por la tarde el secretario de comercio interior, Roberto Felleti, comunicó su renuncia luego de una reunión con el ministro de Economía, Martín Guzmán. Era una decisión que Feletti tenía consumada ya el viernes.
Luego que se decidiera que dicha secretaría deje de estar en la órbita de Desarrollo para ser absorbida por Economía, movimiento que empoderó a Guzmán, el secretario cercano al Kirchnerismo presentó 3 ideas para maniobrar una inflación que parece inmanejable: integrar el gabinete económico con datos en mano sobre el impacto de la guerra en los precios; reducir la brecha de hasta el 100% entre Precios Cuidados y los productos que no integran la canasta; e implementar una herramienta para desacoplar precios (suba de retenciones).
He presentado mi renuncia al cargo de Secretario de Comercio Interior. Agradezco al Presidente @alferdez por la confianza, y a los ministros Matías Kulfas y Martín Guzmán por su trato siempre profesional y respetuoso.
Les dejo la carta en la que fundamento la decisión tomada. pic.twitter.com/Ehl0Oh4QfI
— Roberto Feletti (@RobertoFeletti) May 23, 2022
Guzmán estudió lo pretendido por el secretario y solo aceptó uno de los 3 ítems. Allí Feletti consumó su renuncia, algo que desde el Instituto Patria parecía una obviedad luego de conocerse el traspaso de la secretaria de un ministerio a otro.
En su lugar estará Guillermo Hang, miembro hasta el momento del directorio del Banco Central (BCRA) y hombre muy cercano de Guzmán.
Desde lo político, el mensaje resulta nítido: la salida de Roberto Feletti reforzó el plan de Alberto Fernández de gestionar con funcionarios alineados y que el timón del rumbo económico lo sigan teniendo Martín Guzmán y Matías Kulfas sin reparos del sector interno que tantos cuestionamientos esboza.
Tanto el presidente, como funcionarios cercanos como Aníbal Fernández, Juan Manzur y Santiago Cafiero, repitieron el mismo concepto en distintas entrevistas. Al que no le gusta la dirección de la gestión, que se corra del camino y que deje de poner palos en la rueda. Es lo que ocurrió con Feletti.
De esta manera, la gestora y principal socia del Frente de Todos, Cristina Kirchner parece alejarse de la gestión económica. Esa es una mirada. Otra, más ligada a La Cámpora, creen que así el Kirchnerismo soltó las cadenas que lo ataban a la suerte de Guzmán en materia económica.
Ahora resta ver que pasará en un lugar clave donde el kirchnerismo sigue atornillado y obstaculizando la gestión de Guzmán: la energía. Allí, el área que comanda Darío Martinez no tiene pensado por ahora cambios de fusibles. Desde las oficinas energéticas, en forma de informes, como también desde las tribunas de oradores kirchneristas, salieron múltiples críticas a los aumentos de las tarifas en electricidad y gas, tanto para usuarios domiciliarios como para las fábricas. Las advertencias que había dejado claras el subsecretario de Energía, Federico Basualdo, en un paper solicitado por Economía para justificar la necesidad de remarcaciones, fueron el argumento para expulsar de las audiencias públicas al funcionario camporista.
En rigor, esta historia continuará.
