El diputado nacional y ganador bonaerense de la última elección forma parte del nuevo Gabinete del presidente.
El viernes, en medio de la reunión que mantenía en la Quinta de Olivos con el líder del PRO, Mauricio Macri, el presidente, Javier Milei, recibió la noticia de que el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, había renunciado a su cargo en el Gobierno nacional junto al ministro del Interior, Lisandro Catalán.
A partir de ahí, más allá de la designación de Manuel Adorni como el reemplazante de Francos -también seguirá como vocero presidencial-, en paralelo empezó el operativo para que el diputado nacional y uno de los grandes ganadores de la elección del 26 de octubre, Diego Santilli, sea el nuevo ministro del Interior para encarar una etapa sumamente importante para el Gobierno con la negociación del Presupuesto y la reforma laboral.
Milei, que estaba junto a su hermana y secretaria General de la Presidencia, Karina Milei -quien continúa aumentando poder en el equipo de Gobierno-, llamaron el domingo a la tarde a Santilli, quien estaba regresando en su auto desde Paraná, Entre Ríos, adonde había viajado para ver a su hijo Nicanor competir en TC Pista. El presidente le ofreció ser ministro del Interior y el diputado aceptó de inmediato.

«Tenemos ministro del Interior. Bienvenido Colo Santilli. Diego será quien llevará adelante las conversaciones con gobernadores y legisladores para poder articular con el Congreso de la Nación cada uno de los consensos necesarios para las reformas que vienen de cara al futuro. ¡VLLC (viva la libertad, carajo)! Fin», escribió el mandatario nacional en su cuenta de X.
Por la noche, el presidente mantuvo un encuentro de casi una hora con Santilli en la Quinta de Olivos. Allí, le entregó las notas con las que fue a la reunión con los gobernadores en la Casa Rosada, donde los representantes de 20 provincias se comprometieron a avanzar en las reformas que propone para la etapa de crecimiento que se viene. En esa hoja manuscrita, se pudieron leer las ideas de Milei y el desafío de reactivar la economía para hacer a «Argentina grande otra vez».
Más allá de especulaciones sobre una eventual designación de Santiago Caputo en el Gabinete, el presidente buscó preservar el triángulo de hierro, ratificando al asesor como su principal consejero político y estratega. Se lo transmitió en un encuentro reservado que tuvieron la mañana del domingo ambos en la Quinta de Olivos, donde se nombró por primera vez al inesperado ganador de la elección bonaerense para la cartera política.
TENEMOS MINISTRO DEL INTERIOR:
Bienvenido Colo Santilli.Diego será quien llevará adelante las conversaciones con gobernadores y legisladores para poder articular con el Congreso de la Nación cada uno de los consensos necesarios para las reformas que vienen de cara al futuro.… pic.twitter.com/8IHIUkVT5O
— Javier Milei (@JMilei) November 2, 2025
Caputo felicitó a Santilli en su cuenta de X: «Gran reconocimiento a un tipo que apoyó desde el día uno de manera incondicional el liderazgo del presidente Milei y que puso el hombro para dar vuelta una elección histórica en PBA. Felicitaciones Diego Santilli», escribió el asesor libertario.
El nombramiento de Santilli en el Ministerio del Interior es parecida a la designación de Pablo Quirno en la Cancillería. Los dos dirigentes tienen buena relación con Karina Milei y Santiago Caputo y eso equilibra la interna que hay entre ambos dirigentes del triángulo de hierro o, dicho en términos de los protagonistas, diferencias de criterio.

Por otro lado, a pesar de que Macri dijo que «no hubo acuerdo» con Milei, el nombramiento de Santilli envía una señal al PRO. Sin embargo, cabe aclarar que no es un acuerdo entre partidos, sino entre dirigentes, algo similar a lo que ocurrió con la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, cuando se sumó al Gobierno en sus comienzos en 2023.
Todavía quedan pendientes las designaciones de los reemplazantes de Bullrich, futura senadora en el Ministerio de Seguridad, y del próximo diputado Luis Petri, en Defensa. Si no hay sorpresas, allí recalarán la cordobesa, Alejandra Monteoliva, y la asesora Luciana Carrasco, respectivamente.
