El massismo y el kirchnerismo acomodan las fichas para pelear por la gobernación bonaerense en 2015. En el Frente Renovador todo es optimismo y en la esfera del actual mandatario Daniel Scioli algunos perdieron más que otros. Los intendentes, en ambos sectores, son los que suman más puntos.
Ganadores y perdedores luego de las elecciones. Incluso entre los que no se alzaron con el triunfo hay algunos mejor posicionados. Con la aparición potente del Frente Renovador para disputar poder en 2015, el kirchnerismo mueve las piezas y busca quedar bien parado para la pelea por la Gobernación de la provincia de Buenos Aires. El liderazgo del PJ permitirá aclarar un poco el panorama.
Después del 27 de octubre, con el respaldo de los votos, en el massismo todo es optimismo. Los más convencidos quieren redoblar la apuesta, y los que dudaban ya no lo hacen. Cada vez son más los que se sumarán para desbancar al sciolismo. Saben que el actual gobernador no puede reelegir y que usará todas sus fuerzas para ser el heredero de Cristina Fernández. En la lógica del peronismo bonaerense, muchos dirigentes aspiran a la bendición de Massa para lanzarse a la aventura.
En la intimidad el tigrense le habría dado luz verde a tres intendentes para que comiencen a recorrer la Provincia: Darío Giustozzi (Almirante Brown), Gustavo Posse (San Isidro) y Jesús Cariglino (Malvinas Argentinas). El sanisidrense integra una comitiva designada por Massa que deberá recorrer el país para conquistar nuevas lealtades. Su grupo dialogará con radicales y con no peronistas. José Eseverri (Olavaria), otro correligionario, también se mantendrá dentro del tablero.
En el Frente Renovador no hay que descartar la voz cantante de Gabriel Katopodis (San Martín), Luis Andreotti (San Fernando) y Joaquín De La Torre (San Miguel). Son tres intendentes que tienen opinión en la mesa chica de Sergio Massa. El tigrense podría designar al más indicado unos meses antes de las elecciones, o bien podría habilitar el juego para que se dirima la candidatura en las PASO 2015.
En el kirchnerismo, en la tarde del lunes, hubo una reunión de intendentes de la tercera sección, la más poblada del oficialismo. No hubo un temario establecido, pero admitieron que se discutió sobre la continuidad del peronismo en la provincia de Buenos Aires.
El que pica en punta hoy es Martín Insaurralde. El intendente de Lomas de Zamora perdió las elecciones pero logró instalarse en el electorado y en ese terreno le saca mucha ventaja a los demás. Mantendrá reuniones con intendentes peronistas del interior de la Provincia y parece ser quien tiene la simpatía de Daniel Scioli. La relación entre ambos se hizo más estrecha durante la campaña, tanto que hoy los rumores ponen en duda que el lomense pueda asumir su banca debido a una convocatoria del gobernador para sumarse a su gabinete. Podría ser el próximo ministro de Gobierno si Cristina Álvarez Rodríguez se muda al ámbito nacional.
En el oficialismo bonaerense reconocen por lo bajo que fue un error descuidar a los intendentes. Otro jefe comunal, Fernando Espinoza, del gigantesco La Matanza, es otro de los que siempre suenan. Igual que el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, o el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, que si no pueden pelear por la conducción del PJ bonaerense podrían animarse a poner la mira en la Gobernación.
