El pasado 16 de Abril, Space X había sido seleccionada para desarrollar el próximo módulo de aterrizaje lunar. Sin embargo, las numerosas quejas de las empresas Blue Origin y Dynetics han llevado a poner en pausa los trabajos. ¿Qué sucedió?
2.900 millones de dólares era lo que SpaceX se iba a embolsar por el desarrollo del próximo módulo de aterrizaje lunar de la NASA. Eso, de momento, no ocurrirá. Tras dos protestas formales de sus rivales, SpaceX ha tenido que pausar su desarrollo hasta que se decida si el contrato de la NASA era justo para todos los aspirantes.

El viernes pasado, la portavoz de la NASA, Monica Witt, emitió un breve comunicado anunciando la pausa y dijo que se mantendría hasta que la Oficina de Responsabilidad Gubernamental (GAO) resolviera las quejas asociadas a la adquisición, según Engadget. La GAO tiene hasta el 4 de agosto, a más tardar, para tomar una decisión sobre los desafíos presentados por Blue Origin, fundada por el CEO de Amazon, Jeff Bezos, y el contratista de defensa Dynetics.
En la denuncia, presentada el lunes, Blue Origin alega que la NASA modificó los objetivos y requisitos del contrato para el módulo lunar en el último minuto y que tomó una decisión tendenciosa en base al presupuesto. Según los responsables de la empresa, al convertirse SpaceX en el único proveedor, se elimina la competencia en esta área. Blue Origin se ha quejado formalmente diciendo que, al cambiar los requisitos del pliego y al revisar a la baja su presupuesto, no ofreció la misma oportunidad a la Blue Origin o a Dynetics de diseñar un módulo y una propuesta acorde. El ente de exploración especial de Bezos ofreció un presupuesto de 5990 millones, más del doble de lo que terminó presupuestando SpaceX en su oferta, pero alega a que sus análisis de seguridad y viabilidad eran más sólidos al largo plazo. 
Por su parte, Dynetics argumenta que la NASA debió haber retirado su solicitud cuando vio que no tenía suficientes fondos para ello, y que esta decisión ha llevado a la agencia a tomar a único proveedor para una serie de misiones críticas y complejas que implicarán a miles de personas en los próximos años.
Según la NASA, conforme a las dos quejas formales, han instruido a SpaceX que el progreso del contrato del módulo lunar ha sido suspendido hasta que se resuelvan los litigios pendientes. No obstante, es más que probable que SpaceX siga desarrollando su módulo de aterrizaje lunar de forma independiente. Se trata a fin de cuentas de la Starship, que tiene muchos otros propósitos más allá de la NASA y su misión a la luna. Entre otros, llegar a Marte.
