La mujer del ex presidente consideró que “de Narváez y Macri tienen muy poca experiencia; todavía tienen que demostrar capacidad de gestión”. Además dijo que prefiere "no hablar de Reutemann porque se enoja"
Hilda Chiche González de Duhalde aseguró que Carlos Reutemann “se siente hostigado por quienes lo lanzan como candidato para el 2011”.
Chiche dijo que “en Rosario, tuve la osadía de decir que era un hombre interesante en cuestiones electorales y se enojó. Así que prefiero no hablar de Reutemann porque se enoja. Con él estoy casi todas las semanas en reunión de labor”.
Además consideró que “el justicialismo seguramente tendrá otras candidaturas. Pero él no es ni malo ni bueno. No es un tema tan importante. Los que tengan la intención de ser buenos, que se vayan pronunciando y la gente los vaya conociendo”.
Sobre imagen pública negativa que tiene Eduardo Duhalde afirmó que, “a partir de la llegada del kirchnerismo, hubo un trabajo para destruir su imagen, y lo han logrado”.
También se refirió también al caso de Francisco de Narváez, “Me preocupa particularmente, porque lo acompañé la mitad de la campaña. Cuando me di cuenta de que no era lo que esperaba, lo dejé. Pero él se comprometió a trabajar para ser candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires. No sé si estas cosas le gustan a la sociedad, que aparezcan con una cosa y después salgan con otra. No sé si la Justicia va a acompañar esto que no puede ser” (es decir, la intención del empresario de medios de presentarse como candidato a presidente, pese a que, por su condición de nacido en otro país, la Constitución no lo permite). De Narváez tiene que hacer una presentación antes de decir nada. Si no, es un papelón”.
Y advirtió que “los dos, con Macri, tienen una gran dosis de inexperiencia. Los dos, todavía, tienen que demostrar capacidad de gestión. En el caso de Macri, ayer lo escuchaba y parece decidido (a subirse a la carrera por la presidencia en 2001). Pero tiene el enorme problema de sacar adelante la Capital Federal”.
A pesar de todo, Chiche Duhalde admitió que “es probable” que su marido apoye en esta intención al jefe de Gobierno porteño, aunque aseguró no saber si hubo conversaciones.
