La presidenta de Unión por la Patria cuestionó al intendente por no presentar la rendición de cuentas en el Concejo Deliberante. Denuncia ajuste en salud, falta de transparencia y marketing con cifras millonarias.
Celia Sarmiento dejo clara su posición: lo que está ocurriendo en San Isidro con la rendición de cuentas es, según sus palabras, de extrema gravedad política. El oficialismo de Ramón Lanús decidió no presentar el expediente en el Concejo Deliberante, a pesar de que la Ley Orgánica de las Municipalidades establece de forma explícita que, a más tardar 60 días después del 31 de marzo, los concejos deben analizar los estados contables y pronunciarse al respecto.
La presidente del bloque de Unión por la Patria lo interpreta como una maniobra para evitar el debate. “No pusieron la rendición a disposición del debate público solo porque Lanús no tiene manos propias en el Concejo. Hicieron exactamente lo mismo que el possismo durante los años en que fueron minoría”, denuncia.
Y no duda en trazar un paralelismo directo: “En 2023, como un favor político, se le votaron los números a Posse. Ahora el lanusismo repite el modelo. Son lo mismo. Cambian los nombres, pero sostienen la misma lógica: obstruyen la transparencia, limitan el control y niegan la discusión democrática.”
El presupuesto 2023, recuerda, fue armado en conjunto con el possismo, pero carece de un cuadro de metas para obra pública, lo que impide verificar por qué esa área tuvo un incremento del 106% en lo ejecutado. Lo mismo ocurre con el área de espacios públicos, donde –según Sarmiento– se gastaron más de $38.800 millones sin claridad: “Se la pasaron haciendo marketing con eso, pero no podemos constatar cómo ni en qué se usó ese dinero.”
La crítica más contundente, sin embargo, va dirigida al sistema de salud municipal. “Es la vedette de la motosierra”, ironiza. Denuncia que el recorte llegó al 20% en medicamentos, en un contexto donde la inflación del sector superó el 200%. “Solo a los mejores alumnos del gobierno libertario se les puede ocurrir que eso está bien. No les importa que más de la mitad de la población haya caído del sistema privado y dependa de un sistema público colapsado. Y mientras tanto, gobernaron más de medio año sin autoridad sanitaria.”
Para Sarmiento, la negativa a debatir la rendición responde a un intento deliberado de silenciar las críticas. “Quieren evitar que les digamos a los vecinos y vecinas que están ajustando en las áreas más sensibles. Esa es la verdad que no quieren que se escuche.”
Mientras tanto, el intendente sigue haciendo actos por los barrios. “Anda haciendo shows de stand-up con los vecinalistas de Grupo Soporte, según ellos para rendir cuentas”, se burla Sarmiento. Pero rápidamente aclara: “Sería bueno que recuerde que las y los concejales somos los representantes del pueblo de San Isidro. Si no tiene manos, que se banque la discusión, el debate y la exposición. Que no sea possista y deje que el Concejo haga su trabajo.”

