El gigante inmobiliario suma una nueva deuda impaga y se encuentra en riesgo de default ante la falta de pago del bono de sus acreedores, según lo reportado por la calificadora Fitch.
Una de las empresas inmobiliarias que poseen mayor cotización en el mercado asiático ingresó en situación de default hace unos meses atrás por una gigantesca deuda de 300 millones de dólares. Ante el incumplimiento de la última cuota la calificadora Fitch catalogó a la empresa en situación de «incumplimiento restringido».
La mencionada calificadora había anunciado la situación crítica de la empresa sin ningún tipo de información aportada por el Gobierno ni por la propia empresa. Ante la no respuesta de Evergrande ante la solicitud de información de la calificadora, tomó la decisión de clasificarla en estado de cesación de pagos: «Ni Evergrande ni sus acreedores han hecho ningún anuncio sobre un reembolso».
La última cuota que adeudaba la empresa y vencía esta semana era de 82,5 millones de dólares. La calificadora Fich bajó el ‘ranking’ de la inmobiliaria china Kaisa a un ‘default’ limitado. Con este escenario, Evergrande registró en el año la peor cifra en de sus acciones desde que tuvo su debut de cotización en la bolsa en noviembre de 2009.
La empresa no es la única del país que se encuentra en igual estado deuda, ya que también la inmobiliaria Phantasia y Kaisa están en condiciones similares. Cabe destacar que el gobierno Chino había realizado una gran colaboración inyectando una gran masa de dinero para poder solventar de alguna forma la falta de liquidez que poseen este tipo de compañías.
