La mujer permanece desparecida desde el 7 de febrero pasado y fue vista por última vez en Tres de Febrero. Una parapsicóloga abrió la puerta a un nuevo dato.
El Ministerio de Seguridad de la Nación ofrece una recompensa de un millón y medio de pesos para toda aquella persona que pueda aportar datos sobre el paradero de Betiana Rossi, la mujer de 38 años, quien está siendo buscada desde el 7 de febrero pasado y fue vista por última vez en el partido bonaerense de Tres de Febrero.
Según se publicó en el Boletín Oficial, en las últimas horas, las personas que puedan brindar datos sobre el paradero de Rossi deberán llamar al Programa Nacional de Coordinación para la Búsqueda de Personas, a la línea 134.
En la norma se establece que «el pago de la recompensa será realizado en este Ministerio o en el lugar que designe el representante de esta Cartera de Estado, previo informe del representante de la autoridad interviniente sobre el mérito de la información brindada, preservando la identidad del aportante».
Además, se solicita «la difusión de este ofrecimiento en medios gráficos de circulación nacional» y que se instruya «a las Fuerzas Federales de Seguridad la difusión y publicación en todas sus formas del afiche correspondiente a la recompensa ofrecida».
Por otro lado, Griselda, una parapsicóloga, dio sus apreciaciones sobre el caso y expresó que «hay una escenario plantado». «Me voy a meter en un terreno que es un poco complicado» dijo la mujer quien afirmó que existe un problema familiar. El mismo estaría relacionado con dinero.
Para la vidente hay «algo raro en la familia de lo que no hablan». Según sus percepciones, cree que las personas cercanas a Betiana están escondiendo algo que nadie sabe.
Griselda, quien ha estudiado una gran parte de su vida sobre el fenómeno de la parapsicología, considera que es imposible que una persona se quede sin sus pertenencias para poder huir, «de no ser que quiera cambiar la identidad y demás».
Para la mujer, Betiana Rossi está «muy bien oculta» por parte de la familia ya que son ellos quienes la están ayudando. En tanto, apuntó hacia el hermano y detalló que él sabe el motivo de su escape.
EL CASO
Betiana Rossi salió de su casa, en el barrio porteño de Villa Real, el pasado 7 de febrero y un rato más tarde quedó registrada en las cámaras de seguridad, en la intersección de las calles Ferro y Chile, cerca de la estación de tren Sáenz Peña, en Tres de Febrero. Rossi es de contextura delgada, mide aproximadamente 1,70 metros de altura, es de tez trigueña y tiene el cabello largo hasta la cintura y de color rubio.
Además, tiene cinco tatuajes: uno de ellos en el brazo derecho con el dibujo de una mujer y una luna; otro en el antebrazo derecho con la figura de un mándala; en el brazo izquierdo tiene una frase que reza: «En algún lugar podrás encontrar felicidad»; en la cintura posee unos tribales y, en la pierna, una pluma que se desdibuja formando aves. Al momento de su desaparición vestía calzas de color negras, remera blanca, zapatillas de color rojo, y riñonera negra.
AVANCES EN LA CAUSA
La causa por su desaparición está a cargo de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N° 23, a cargo del fiscal Marcelo Martin Retes.
El pasado jueves, en un descampado cercano al lugar en el que fue vista por última vez, la Policía encontró la riñonera, el celular, dos tarjetas SUBE y el DNI de Betiana, pero se sospechaba que esos objetos habían sido plantados en el lugar. Si bien se intensificó la búsqueda en el lugar, aún no hay nuevos indicios sobre el paradero de la mujer.
