«No es serio que el Banco Central deje devaluar 5 u 8 por ciento por día con 5 millones de dólares”, advirtió sobre el proceso actual el responsable de la pérdida de más de 10 mil millones de dólares de las reservas.
Ayer en un panel organizado por la operadora financiera Allaria Ledesma, se cruzaron el ex ministro de Finanzas y presidente del Banco Central, Luis Caputo y el ex viceministro de Economía, Emmanuel Álvarez Agis.
El ex funcionario de Cambiemos encontró muchas coincidencias con quien se posiciona para ser un futuro funcionario de Alberto Fernández, sobretodo con las críticas a las imposiciones de política cambiaria del FMI.
Incluso, en la exposición de Emmanuel sobre la corrida que se dio en 2018 bajo la presidencia de Caputo, defendió las intervenciones del ex ministro de Finanzas y atribuyó a las trabas impuestas por el Fondo una depreciación evitable de nuestra moneda. Recordemos que «Toto» Caputo, un hombre de mercados, salió del Banco Central en la segunda firma con el FMI, que estaba en contra de su manejo del mercado cambiario.
Tanto Agis como Caputo acordaron en una sobreactuación de parte de los mercados en los primeros inicios de la semana y una crítica hacía la actuación del Banco Central en el comienzo de la corrida cambiaria. A su vez, aseguraron lo que se necesitaba escuchar, que a nadie le sirve el caos financiero vivido en los primeros días de la semana.
En lo concreto, Agis argumento sobre la necesidad de quitar el default del horizonte cercano. Si bien los número de Riesgo País son alarmantes(indicador que miran los mercados para ver esto), realizó una comparación con la situación en el 2000 y concluyó que la situación actual de la Argentina es muy distinta a la de la crisis de 2001 y que, extendiendo los pagos del préstamo con el FMI, no hay posibilidades de default cercano.
En torno al valor del dólar, tal como dijo Alberto Fernández hoy: «El dólar a $60 parece razonable». En la charla, Agis dijo que incluso ese número era sobreactuado pero la idea de «un dólar competitivo», parte de la campaña electoral de Fernández parece ya cumplido.
