En un acto encabezado por la Ministra de Defensa Nilda Garré, y por los secretarios de Derechos Humanos de la Nación y la Provincia, Eduardo Luis Duhalde y Sara Derotier de Cobacho, la Puerta 4 de Campo de Mayo fue señalizada como Centro Clandestino de Detención.
Con la presencia de la Ministra de Defensa Nilda Garré, de la Secretaria de Derechos Humanos provincial, Sara Derotier de Cobacho; de su par de Nación, Eduardo Luis Duhalde; el jefe de Gabinete bonaerense Alberto Pérez; y el intendente de San Miguel Joaquín de la Torre; se realizó el acto central de repudio del aniversario del Golpe de Estado de 1976. Aprovechando la efeméride, en la Puerta 4 de Campo de Mayo se procedió a cumplir con el decreto nacional que obliga a la señalización de los Centros Clandestinos de Detención.
Agrupaciones de Derechos Humanos, representantes de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, gremios, escuelas y medios de prensa se agolparon sobre la Avenida Illia a partir de las 11 horas. Roberto Palacio fue el único dirigente de San Martín que se acercó entre los casi mil asistentes al acto.
Desde el escenario, la Ministra Garré condenó la “metodología perversa de las Fuerzas Armadas, al servicio de intereses económicos y políticos nefastos”. También hizo un reconocimiento a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, que son un “orgullo argentino”.
Luego de que los alumnos de la escuela Malvinas Argentinas terminaron de cantar dos canciones de León Gieco, la Ministra agregó: “Hoy, la sociedad toda, condena las dictaduras”. Luego de resaltar la “decisión política de Kirchner de no renunciar a los Derechos Humanos”, Garré opinó que “este lugar es especialmente terrible”.
Finalmente, la Ministra hizo mención a los carteles que se ubicaron frente a la Puerta 4: “Memoria, para no repetir errores de la historia. Verdad, porque es un derecho fundamental en la sociedad. Y Justicia, porque es un valor esencial para crecer sanamente y sin impunidad”.
Previamente había hablado el Secretario de Derechos Humanos de la Nación, Dr. Eduardo Luis Duhalde: “Es preciso correr el velo del ocultamiento. No hay otro camino que la Justicia. Esto no es quedarse en el pasado, esto es pensar en el futuro”.
Duhalde también le dedicó una frase a los militares que estuvieron en funciones durante la dictadura y que no están involucrados como acusados en ninguna causa, dijo que “es hora de terminar definitivamente con el pacto de silencio. Sólo la Verdad, la Memoria y la Justicia nos llevará al camino del reencuentro entre los argentinos”.
Durante el funcionamiento del predio en la última dictadura militar, la mayoría de los detenidos eran ingresados por la Puerta 4 para ser trasladados a las maternidades clandestinas o a los centros clandestinos que allí funcionaban. Es por ello que resulta significativa la señalización en ese ingreso sobre la vía pública, tanto para los sobrevivientes y familiares como para los que transitan diariamente por la zona.
La señalización consta de tres pilares de hormigón de siete metros de altura que llevan al frente la inscripción “Memoria”, “Verdad” y “Justicia”. Los pilares están unidos en la parte inferior por una viga con un texto que dice: “Aquí funcionó un Centro Clandestino de Detención durante la dictadura militar que asaltó los poderes del Estado entre el 24 de marzo de 1976 y el 10 de diciembre de 1983. NUNCA MÁS GOLPE Y TERRORISMO DE ESTADO”.
La señalización fue diseñada por el Equipo de Voluntariado Proyecto de Recuperación de La Memoria ESMA y Campo de Mayo, integrada por docentes y estudiantes de la Faculta de Arquitectura Diseño y Urbanismo y FLyL UBA que dirige el Arq. Marcelo Castillo Director de Derechos Humanos - SEU – FADU.
Campo de Mayo era el centro operativo de la zona 4 a cargo del I Cuerpo del Ejército y fue uno de los principales centros clandestinos de detención en la provincia de Buenos Aires. Por allí pasaron más de 5000 personas, de las cuales la mayoría sigue desaparecida o fue asesinada.
En el predio funcionaban varios Centros Clandestinos donde se detenía y torturaba a hombres y mujeres y, al menos, tres maternidades clandestinas. Los lugares se conocen como “El Campito”, “Las Casitas”, el Hospital Militar y la Prisión Militar de Encausados. El más relevante fue “El Campito”, según testimonios de sobrevivientes, por allí pasaba la mayoría de los detenidos que luego eran desaparecidos.
Hace tres años se formó una Comisión por la recuperación de la memoria de Campo de Mayo que está integrada por sobrevivientes del Centro Clandestino, familiares, organismos de derechos humanos, agrupaciones políticas, sindicales y referentes de derechos humanos municipales, provinciales y nacionales. Dicha Comisión realizó numerosas actividades tendientes a reconstruir la memoria de lo que ocurrió en Campo de Mayo como actividades culturales, investigaciones, colocación de placas, actos y marchas.
