Desde el oficialismo comienzan a ver los efectos de una posible pronta implementación de este nuevo sistema. Los temores de cara a las elecciones legislativas del 2017.
A mediados de agosto, la Legislatura bonaerense convirtió en Ley parte de la Reforma Política que impulsa el oficialismo en consonancia con el Frente Renovador. Así, se puso fin a las reelecciones indefinidas de intendentes, legisladores, concejales y consejeros escolares. En los papeles, este cambio en la lógica de la política bonaerense, tiene que venir de la mano de una reforma más profunda que, entre otras cosas, apunta a implementar el voto electrónico y/o la boleta única.
El massismo bonaerense hace bandera de todos estos cambios, piden a gritos por el voto electrónico y sueñan con su implementación para el 2017. En principio -también fue promesa de campaña–, María Eugenia Vidal y Cambiemos enarbolaron este pedido y hasta lo promocionaron con gran ímpetu. Pero la realidad del día a día en el armado político en el territorio bonaerense hizo que desde el oficialismo comiencen a ver este cambio rotundo como un fantasma que amenaza sus posibilidades electorales.
Hasta hace semanas, entre los legisladores oficialistas era común escuchar pedidos sobre este nuevo sistema, pero en los últimos tiempos esos deseos mermaron.
Contrariamente a Nación, donde Mauricio Macri muestra una ansiedad cotidiana para su pronta implementación, pese a las críticas sobre este apresuramiento, en la Provincia la idea parece ser distinta. “En la Provincia no va a salir este año el voto electrónico”, advierte un legislador de Cambiemos en voz baja. “No nos conviene, no vamos a poder manejarlo”, agrega a modo de alerta y reflexión. Los miedos de distintos referentes del PRO bonaerense se basan en que aún “no hay un armado político concreto” en la diversidad de todo el territorio bonaerense. “No hay una estrategia política clara”, confiesa otro legislador amarillo. Así, según pudo saber INFOCIELO, los mayores temores que trae este fantasma avisan que si se llega a implementar el voto electrónico en la Provincia, en el 2017 “el gran beneficiado será Sergio Massa”.
En los análisis que realizan los viejos armadores del PRO en el territorio bonaerense, se alerta que el tigrense -quien actualmente encabeza todas las encuestas en intención de voto– “no necesitaría fiscales” para competir y tampoco sumar intendentes para ganar territorialidad. El baluarte de tener la estructura para fiscalizar una elección lo tienen el peronismo y Cambiemos, y el nuevo sistema sería prácticamente “entregarle la elección a Massa”, confiesan.
Pero en la Legislatura bonaerense, el massismo acelera los movimientos para avanzar con un proyecto sobre voto electrónico y hasta consiguió conjugar ideas con parte del peronismo. El proyecto que por ahora genera concordancia está basado en los lineamientos centrales que propone el texto promovido por el senador del Frente Renovador, Sebastián Galmarini, al cual se pretende incorporar elementos de otras proyectos, como la de su compañero de bancada José Luis Pallares y otro del senador del Bloque Peronista, el randazzista Norberto García.
Bajo este marco, en un duro comunicado, la semana pasada legisladores masssitas acusaron al oficialismo de “frenar” el trabajo de la Legislatura en proyectos claves como la discusión sobre el Presupuesto 2016 y la Reforma Política. Como reflejo, este lunes Cambiemos respondió con la inauguración de la “Jornada Interprovincial de Reforma Política”, donde también participan legisladores del Frente Renovador y de otros espacios políticos.
En los papales, la idea es que el voto electrónico sea aprobado en el Congreso y que la Provincia adhiera a la iniciativa del Gobierno Nacional. En lo que respecta al proyecto en el Parlamento Nacional, desde la tropa massista ven con desconfianza el texto que se pretende tratar y avisan que “así como está no sale”. Por ahora, en Cambiemos de la Provincia, muestran reparos ante la posibilidad de la implementación de ese sistema para las elecciones legislativas del 2017.
