En los primeros minutos del partido, el experimentado jugador pisó un drone que portaba una bandera con cargadas a su equipo
Rosario Central tuvo una noche soñada: goleó, gustó, y disfrutó de la goleada 3-0 sobre Newell’s en el clásico de Rosario, en el Estadio Gigante de Arroyito. Pero además ocurrió un hecho insólito en el comienzo del partido: sobrevolando el campo de juego, apareció un drone que llevaba una bandera con cargadas hacia la Lepra y recibió un pisotón de Pablo Pérez.
El vehículo aéreo, que en el mercado oscila entre los 150 mil y 300 mil pesos, decía: “Pecho frío. Hijo mío. De palomita abandonaste. Pirulazo. No viniste”. Al momento que tocó el césped, fue retirado hacia un costado de la cancha y el mediocampista le hizo sentir sus sensaciones.
“El pisotón de Pablo Pérez lo rompió y le desprendió la cámara. No sirve más”, aseguró Hernán Landry, especialista de estos dispositivos en diálogo con TyC Sports. Además, comentó que el que manejaba el drone tendría que haber estado en las inmediaciones del estadio: “No puede perderlo de vista. No puede tener algo en el medio porque hubiese perdido señal. Lo volaron de un lugar próximo seguro, porque le queda un montón de batería”.

