“LaNoticiaWeb TV” entrevistó en sus oficinas porteñas al licenciado Daniel Arroyo, un ex ministro kirchnerista que hoy trabaja junto a Sergio Massa. El politólogo analiza la nueva realidad social y económica del conurbano, y afirma que quedó atrás su división en “cordones” para pasar a una lógica “norte, oeste y sur”. Opinó del electorado de la zona norte. ¿Qué proponen hacer con los planes sociales si Massa llega a ser Presidente? MIRÁ EL VIDEO DE LA NOTA.
Daniel Arroyo fue ministro de Desarrollo Social bonaerense y secretario de Políticas Sociales de la Nación durante la primera etapa del kirchnerismo. Hoy trabaja con Sergio Massa y representa al ala de centroizquierda del Frente Renovador.
“LaNoticiaWeb TV” visitó sus oficinas porteñas y dialogó acerca de la configuración social y económica del conurbano norte.
Usted cree que al conurbano no se lo debe dividir más en primer cordón, segundo cordón…teniendo en cuenta cuestiones sociales y económicas. ¿De qué se trata esa teoría?
Tradicionalmente se lo vio en funciones de cordones más cerca o más lejos de la Capital Federal. Primer y segundo cordón, más clase media…y a medida que uno se iba a alejando aparecían situaciones de mayor pobreza. Algunos municipios como La Matanza tienen el Camino de Cintura que vendría a separar. Me parece que ese modelo está agotado. Mejor es pensar al conurbano por corredores. El corredor Norte se desenganchó del resto del conurbano. Se acerca con Vicente López y San Isidro a la Ciudad, y se aleja con Escobar y Pilar. La inversión privada que se ha dado en ese esquema, el crecimiento económico, ha hecho que se desenganche y haya crecido más. El corredor Sur –tanto más cerca, Avellaneda, o más lejos, Lomas de Zamora– ha tenido otra situación y creo que ahí está gran parte de la problemática social. Y ahí el crecimiento económico no ha derramado claramente. Y el corredor Oeste está en una zona media, gris.
¿Cuál es su concepción de la zona norte del conurbano? Vicente López, San Isidro. ¿Nota una realidad más parecida a Capital que a la Provincia?
El conurbano tiene 27 por ciento de pobreza, 34 por ciento de trabajo informal. En general, en el corredor Norte hay mejores condiciones porque ha habido más inversión privado, más infraestructura, y porque la cercanía a la Ciudad permite estas condiciones de “ciudades dormitorios”. Todos los partidos tienen zonas más críticas, pero en términos generales, no sólo hay una clase media floreciente, sino que la infraestructura y la actividad como el turismo y la gastronomía, lo ha desenganchado del resto. El corredor Norte ha ido creciendo y eso lo diferencia del conurbano.
Esto seguramente se traslada al electorado. Gustavo Posse y Jorge Macri en zona norte son dirigentes a los que se puede enrolar en la centroderecha. ¿El electorado de zona norte es más tendiente a votar la centroderecha?
No me parece que sea un tema de derecha o izquierda, sino de modernización de la gestión. El electorado de zona norte declara tener buenos espacios verdes, buenas vías de comunicación, espacios gastronómicos para ir a comer. En ese aspecto, ha tendido a votar dirigentes que proponen una idea más modernizante de la gestión. No tanto en términos de derecha-izquierda. Y me parece que vamos hacia un electorado más fino para los próximos años.
Teniendo en cuenta su análisis del inicio, los intendentes que originaron el Frente Renovador eran de la zona norte. ¿Cómo debe hacer el massismo para llevarle sus propuestas a un electorado que no tiene una situación acomodada como les sucede a los de zona sur?
La primera etapa del Frente Renovador estuvo marcada por el éxito de gestión de Sergio Massa. Los partidos más cerca de Tigre, como San Martín, fueron irradiando ese esquema de gestión. Viene una segunda etapa que no es sólo la gestión de Tigre, sino las propuestas, qué políticas se encaran. Nosotros partimos de la base de que hay 27 por ciento de pobreza, 34 por ciento de trabajo informal sin obra social, y un 1,5 millón de jóvenes que no estudian ni trabajan. Ahí está el problema central. En materia social estamos proponiendo la idea del derecho al primer empleo, un cambio en la escuela secundaria hacia un sistema dual –para que en los últimos años los chicos también puedan hacer pasantías–, luchar contra el aumento de droga –el que vende le va mejor que al resto– y algo referido al crédito. Hoy a una persona del conurbano le alcanza menos el sueldo por la inflación, hace menos changas en la construcción porque hay un parate, y tomó un crédito al 150 por ciento anual, y está pagando lo que no tiene. Proponemos un sistema nuevo de crédito, con tasas subsidiadas para el gasista, el plomero, el carpintero.
Año a año crecen los planes sociales otorgados por el Gobierno. ¿Qué haría el Frente Renovador con los planes sociales si llegara a la Presidencia?
Las políticas sociales son hoy 67.000 millones de pesos. De ese total, 60.000 millones es transferencia directa de dinero hacia las personas, como es la asignación universal.
Es decir, casi todo.
Sí. La Asignación Universal por Hijo tiene que quedarse los próximos 10 años en la Argentina, y repensar todo el resto: el derecho al primer empleo, la escuela secundaria, el tema de vivienda, redefinir la capacitación laboral para los mayores de 45 años sin trabajo. Tenemos que tomar como base lo que se ha hecho. Si uno tomo la situación social hace 10 años, claramente ha mejorado.
Algunos planes los seguirían y otros no.
Sí, en estos términos: la idea es vincularlo con el mundo de trabajo. No cortar ningún plan, sino ir empalmando y vincularlo con el mundo del trabajo.
Produciría un conflicto terminar con planes sociales de un mes para el otro.
No de un mes para el otro, ni en ningún momento. Se los acompañaría para entrar al mundo del trabajo. No cortar nada, sino mejorar. Una persona que está en Argentina Trabaja cobra 2 mil pesos por una actividad en una cooperativa, y tiene una asignación por hijo, hay que acompañarlo e incluir en el mundo laboral. Pero no quitarle a nadie, porque esta es la base que se marcó en la situación social en la Argentina.
