El Director General de Gestión Política y Social de ACUMAR (Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo) habló sobre la actualidad del río que desemboca en el Río de la Plata. Además, los pedidos de los Ministerio de Turismo de la Ciudad y de la Nación para utilizar el río para navegación.
El Director General de Gestión Política y Social de ACUMAR (Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo), Antolín Magallanes, pasó por los micrófonos de radio UrbanaBA, en el programa La Mañana de Urbana, para dialogar con respecto a la realidad del Riachuelo. En ese sentido, remarcó que «la situación está cambiando» y que «se está avanzando con la obra de saneamiento del río» en el sur de la ciudad de Buenos Aires.
En cuanto a las condiciones para la navegación en el Riachuelo, Magallanes expresó: «Está prohibida por el fallo del juez Arnela en el 2011, que tenía que ver con la posibilidad de que se pueda limpiar el río porque teníamos casi 90 embarcaciones en cuenca baja. Eso generaba mucho problemas. Es un río bastante quieto, solo puede crecer cuando hay una sudestada».
El cambio principal en el río se nota desde el agua. Sin embargo, hasta el momento, con las únicas lanchas que se puede navegar son las del Gobierno porteño y las de ACUMAR. Además, están los botes que cruzan entre Capital Federal e Isla Maciel, que cobran $30 por adulto o $5 por niño.

Además, el directivo de ACUMAR manifestó: «Hay lugares donde se puede navegar como La Boca, donde es tradicional ver a los barcos. El viernes pasado, los Ministerio de Turismo de la Nación y de la ciudad de Buenos Aires solicitaron navegar en un recorrido que empiece en Tigre, hasta Quilmes y poder entrar a La Boca. Como no se puede entrar al Riachuelo, pidieron utilizar donde está la actividad naval. Estamos viendo si es factible».
A pesar de que no se pueda navegar de manera habitual, las mejoras son notables. No se siente ese olor a podrido que hace 20 años se hacía irrespirable. Pero aún falta para terminar con la contaminación. De acuerdo a la información que ACUMAR publica en su web, los valores de oxígeno disuelto de la cuenca baja del Riachuelo siguen siendo inferiores a 1 miligramo por litro, lo que imposibilita la vida.
En cuanto a la contaminación de las empresas, Magallanes sostuvo: «Con eso estamos muy bien. Estamos llegando a un momento en el cual pueden aflorar alguna bronca con algunas empresas, porque todavía no entendieron que la situación ha cambiado. Las autoridades de ACUMAR somos los que hacemos entender cómo es la realidad. No son muchas las que tienen un grado de contaminación tan alta».

«Se está realizando una obra de saneamiento del Riachuelo (llamada Sistema Riachuelo). Esto le hace bien porque lo depura y le hace bien al Río de la Plata. Le da más conectividad a la Provincia y va a haber más capacidad de aliviar la carga máxima. El máximo contaminante que tiene el Riachuelo es el residuo cloacal, que es el 80 o 90 por ciento», agregó Magallanes.
En la cuenca viven 5 millones de personas y la mitad no tiene cloacas. Esto se revertirá cuando esté terminado el Sistema Riachuelo, que construye AySA. «Después son las industrias y después el residuo basural«, finalizó Magallanes.
Junto al equipo de gestión de @acumarriachuelo analizamos los avances del Plan Integral de Saneamiento Ambiental. Continuamos trabajando para mejorar la calidad de vida en la Cuenca, recomponer el ambiente y prevenir daños futuros.#LaCuencaNosUne @Sabbatella pic.twitter.com/f30Hkgqpt2
— Antolín Magallanes (@AntolinMagallan) July 14, 2022
