La audiencia pública por el COU reunió a una gran cantidad de vecinos en el Centro Cultural Leopoldo Marechal. Siete de cada diez oradores apoyaron el proyecto, destacaron la necesidad de ordenar el crecimiento del distrito y reclamaron más empleo, más comercios y más oportunidades para los jóvenes.
El debate por el nuevo Código de Ordenamiento Urbano (COU) tomó fuerza este martes 25 de noviembre y mostró un respaldo mayoritario de los vecinos de Hurlingham. La afluencia superó la capacidad del Concejo Deliberante y las autoridades trasladaron la audiencia al Centro Cultural Leopoldo Marechal para asegurar lugares disponibles. El 70% de los oradores se expresó a favor de la iniciativa y valoró la posibilidad de fijar reglas claras para el desarrollo urbano.
Los participantes remarcaron que la ciudad necesitó un marco que ordenara su expansión y que impulsara actividades económicas que fortalecieran la vida cotidiana. Muchos señalaron que el distrito perdió oportunidades por la falta de comercios y de propuestas laborales, lo que obligó a parte de la población a buscar alternativas fuera de Hurlingham.
Entre los testimonios, Ian, repartidor de Pedidos Ya, describió la situación con un ejemplo concreto. «Soy de Hurlingham y podría trabajar más acá que conozco bien el barrio pero no tengo pedidos porque no hay comercios y tengo que ir a otros distritos lejanos», afirmó frente al auditorio. Su planteo reflejó una preocupación compartida: la escasez de polos comerciales fuertes que impulsen la actividad local.
Marisol, directora de una escuela secundaria, apuntó a un problema que atraviesa a muchas familias. Reclamó opciones de vivienda accesible que mantuvieran a los jóvenes dentro del distrito. También apareció el análisis de quienes invirtieron en la zona, como Ricardo, comerciante de Villa Tesei. «Tengo un local sobre Vergara y creo que este nuevo código es necesario. Tenemos que desarrollar más nuestros centros comerciales, como lo hizo Morón u otros distritos, para que cada vez sean más los vecinos que compran y consumen acá en Hurlingham», explicó durante su exposición.
El respaldo empresarial llegó desde la Unión Industrial de Hurlingham. Sus representantes destacaron que la iniciativa abrió la puerta a nuevas inversiones y a un perfil productivo más moderno. Según expresaron, «es inminente la modernización del municipio, porque esto dinamiza la economía y permite generar nuevos puestos de trabajo en el distrito». El planteo sumó otro eje del debate: la necesidad de fortalecer la industria local sin afectar la tranquilidad de los barrios.
La perspectiva juvenil también tuvo un espacio relevante. Para Maia, estudiante de la UNAHUR, el ordenamiento urbano fijó condiciones favorables para planificar su futuro dentro del distrito. Consideró que el COU ofreció un horizonte posible para quienes crecieron en Hurlingham y desean quedarse.
A lo largo de la jornada, los expositores coincidieron en puntos centrales. Solicitaron un crecimiento equilibrado del distrito, con límites claros para la actividad industrial, centros comerciales activos y barrios que mantengan su identidad y su calma. La audiencia cerró con un clima de apoyo general al proyecto y con la expectativa de que el Concejo avance hacia su aprobación.

