El exviceministro de Economía defendió su plan para reducir la informalidad laboral con un esquema de incentivos y sanciones. Propuso eliminar el impuesto al cheque, bajar tributos a las pymes e incorporar un gravamen sobre el uso de efectivo. Javier Milei lo calificó de “ladrón” y lo atacó con insultos en redes sociales.
En una entrevista en El Destape, el consultor y exviceministro de Economía Emmanuel Álvarez Agis propuso una fórmula para reducir la informalidad laboral basada en un esquema de “palo y zanahoria”. Planteó bajar los impuestos a las pymes, eliminar el impuesto al cheque e incorporar un tributo al uso de efectivo para fomentar la bancarización y desalentar las transacciones fuera del sistema. La reacción del presidente Javier Milei fue inmediata y agresiva: lo acusó de “ladrón” y lo insultó públicamente en redes sociales.
El mandatario lo llamó “Álvarez el Chorro” y comparó su idea con “un robo a la salida del cajero”. En sus publicaciones, escribió: “Kirchnerista = ladrón. El que fue viceministro de Economía de Kicillof propone robarte el 10% de tus ingresos que destines al consumo”. Luego volvió a la carga y agregó: “Eso es el kirchnerismo: un ladrón que usa la ley para legalizar el robo de los políticos”.
Álvarez Agis respondió con dureza. “Que los impuestos son un robo es una idea que sostiene un solo presidente en la faz de la tierra que es el nuestro”, retrucó el exfuncionario. Explicó que su iniciativa no busca aumentar la presión tributaria sino redistribuirla. “Lo que estoy haciendo es que si la Argentina cobra $30 por cada $100, yo digo bajale $5 al que está formalizado y subí $5 al que está en la informalidad”, detalló.

El economista sostuvo que el país enfrenta un grave problema de informalidad, lo que obliga a quienes están en regla a cargar con el peso impositivo de quienes no tributan. “Los que estamos en la formalidad pagamos los impuestos que no pagan los que están en la informalidad”, señaló. En esa línea, defendió la eliminación del impuesto al cheque, al que definió como un gravamen que castiga a los trabajadores y empresarios bancarizados.
Para compensar la pérdida de recaudación que generaría su eliminación, propuso aplicar el nuevo impuesto al efectivo. “Cuando ponés un impuesto al efectivo, el consumidor dice ‘voy a pagar con medio electrónico o billetera virtual’ y eso obliga al kiosquero a formalizarse”, explicó. Según su visión, este cambio de hábito beneficiaría a los pequeños comercios, siempre que el Estado acompañe con una baja general de impuestos a las pymes.
El exviceministro describió su plan como “muy sencillo” y lo resumió en tres pasos: eliminar el impuesto al cheque, introducir un tributo al efectivo y reducir la carga impositiva para las pequeñas y medianas empresas. Rechazó que su iniciativa implique una suba de impuestos y sostuvo que, por el contrario, busca simplificar el sistema y hacerlo más justo.
En paralelo, Álvarez Agis tomó distancia del kirchnerismo. Afirmó que hace tiempo dejó de sentirse representado por ese espacio y cuestionó la falta de propuestas concretas durante el último gobierno peronista. “No reniego de esa experiencia, pero la performance del kirchnerismo, sobre todo el gobierno de Alberto Fernández, dejó mucho que desear”, expresó.
A pesar de su enfrentamiento con Milei, el economista reconoció algunos aciertos del actual gobierno. Consideró positivo que el Presidente haya colocado la lucha contra la inflación como prioridad central y valoró que, en medio del ajuste, se mantuvieran en niveles altos la Asignación Universal por Hijo y la Tarjeta Alimentar.
El cruce entre ambos expuso dos visiones opuestas sobre el sistema tributario y el rol del Estado. Mientras Milei insiste en reducir al mínimo la intervención estatal y tilda de “robo” cualquier impuesto, Álvarez Agis propone una redistribución de la carga impositiva para integrar al sector informal y aliviar a los que cumplen.
El debate dejó en evidencia una discusión de fondo: cómo financiar un Estado eficiente sin castigar al trabajo formal ni dejar fuera del sistema a millones de personas que hoy operan en la economía informal.
