Los germanos mostraron su poder de fuego y con un 4-1 dejaron afuera del Mundial al equipo de Capello, que llegó al descuento y fue perjudicado por un tanto mal anulado a Lampard, que era el empate parcial. En cuartos, el gran choque ante la Argentina.
Si las dos últimas actuaciones alemanas en el Grupo D, con la sorpresiva caída ante Serbia y la burocrática victoria ante Ghana en el cierre, habían dejado una imagen algo pálida del tres veces campeón del mundo, hoy su consideración en el ambiente del fútbol se elevó al punto de quedar perfilada como seria candidata al título en Sudáfrica.
Alemania fue muy superior a Inglaterra y, con una inapelable goleada por 4 a 1 (la más abultada que sufrieron los británicos en su historia), espera en inmejorable posición su choque de cuartos de final ante la Argentina.
Pese a la polémica que se generó al final del primer tiempo con el gol mal anulado a Inglaterra -un derechazo de Lampard que tocó el travesaño y entró por 80 cm., pero ni los uruguayos Jorge Larrionda ni Mauricio Espinosa (el asistente) lo vieron-, que hubiese significado el 2-2, la actuación de Alemania no dejó dudas y amplió su paternidad contra los ingleses en los mundiales.
En un primer tiempo lleno de acción, juego asociado, goles y, también, la mencionada polémica, los teutones sacaron una ventaja de 2-1 con cuatro llegadas de peligro, todas vertiginosas y con un 50% de efectividad.
Alemania tuvo la contundencia para marcar en dos oportunidades en los primeros 45 minutos. El cuarteto ofensivo Podolski-Ozil-Müller-Klose fue un verdadero dolor de cabeza para la última línea inglesa en todo el encuentro. A los 19 minutos, entre Terry, Upson y el arquero James -de floja tarea hoy, tardó en salir- fallaron tras un saque de arco alemán, que Klose aprovechó para abrir el marcador (y alcanzar los 12 goles en Copas del Mundo).
A los 32, dos minutos después de una triangulación entre Ozil, Müller y Klose -que sí tapó James-, la misma sociedad armó una gran jugada por derecha -Cole, víctima- para que Podolski definiera cruzado por lo bajo.
Inglaterra reaccionó recién a los 37 con un cabezazo de Upson, donde fallaron el arquero Neuer y Boateng, que perdió la marca. Un minuto llegó la polémica, que posteriormente, con otra muestra de contundencia para contraatacar de Alemania, quedó minimizada.
Cómoda, esperando para contraatacar, Alemania cedió la pelota. Pero Inglaterra nunca tuvo ideas claras ni inquietó a Neuer. Y vaya si le rindió esa postura en la cancha.
Fueron dos acciones veloces e incisivas las que definieron el pleito. El tercer tanto llegó con una obra maestra del contragolpe. La perdió Inglaterra cerca del área alemana, y entre Schweinsteiger, Podolski y Müller organizaron la ofensiva perfecta, con definición cruzada del delantero de Bayern Munich. El cuarto, muy parecido, llegó a las espaldas de Barry, donde Ozil picó por la izquierda para asistir, en soledad, a Müller -figura del match- que llegó por el medio para definir y sepultar las aspiraciones de Fabio Capello y sus dirigidos.
SUPREMACÍA ALEMANA
Fue otra victoria teutona ante los británicos en el historial entre ambos en mundiales. Todo comenzó en 1966, cuando Inglaterra, de local, ganó la final 4-2 y se consagró campeón del mundo.
Luego, en México 1970, fue Alemania el vencedor por 3 a 2 en los cuartos de final.
En España ´82 igualaron 0-0 en la segunda ronda, mientras que en Italia ´90, los germanos se impusieron por penales 4-3 tras igualar 1-1 en las semifinales.
