El diputado provincial del radicalismo opinó sobre lo que debería ser la postura de la UCR en el proceso político que se viene. Desde su postura, el partido no debería acercarse al socialismo. Cree que deberán liderar un acuerdo opositor. Integró el Jury al juez Sal Lari y disparó contra los beneficios que tienen los magistrados.
El diputado provincial de la UCR Aldo Mensi, de Coronel Pringles, dialogó con LaNoticiaWeb y dejó su opinión sobre el rol que deberá asumir el radicalismo en el armado de la oposición. Disparó contra el socialismo y también habló del Jury por mal desempeñó que terminó reestituyendo al juez Rafael Sal Lari.
El tutelaje del presentismo de los docentes provocó la salida de Silvina Gvirtz del área de Educación. ¿Qué opina sobre esta propuesta de Scioli?
Hay dos cosas distintas: una técnica y otra política. Subyace en la decisión de fondo una circunstancia política, que determina el tema, y que es la interna que vive el gobierno en este momento. No obstante, no escapa a nadie que esté en el sistema educativo, yo ejercí la docencia, que es un tema remanido sobre el que hay que trabajar. A veces una complicidad de los médicos con los educadores genera circunstancias dañosas en lo económico para la provincia, donde piden licencias que no son reales. Creo que estaría bien que eso se pueda controlar. Es inviable que votemos presupuestos donde más del 90 % se va en sueldos. Algo hay que hacer.
Mucho se habla de hacia dónde va la Unión Cívica Radical. Si va a profundizar una identidad propia, si está cerca del PRO de Macri o del socialismo de Binner.
Los avatares de los tiempos nuevos llevan a los dirigentes, a veces sin la suficiente formación, a ir para un lado o para el otro y dejan de lado toda una historia. Nosotros somos un partido del centro. El radicalismo nación como expresión interpretativa de los distintos segmentos. Y cuando tiene razón la derecha, está con la derecha; y si tiene razón la izquierda, está con la izquierda. El génesis del radicalismo es contra el conservadurismo, muy similar al que rige hoy día con una marcada corrupción, con dudas en las resultantes electorales. Algunos se equivocan y nos creen a la izquierda de este conservadurismo de turno. En realidad tenemos diferencias sustanciales y filosóficas con el socialismo. Y no lo digo por los radicales con historia que se fueron al socialismo. En su historia, el socialismo ha sido el partido que negoció con cuanto gobierno de turno encontró. Se desprendió en distintas expresiones, pero tenemos un génesis que nos diferencia sustancialmente. El radicalismo es el partido de la clase inmigrante, del hombre que venía haciendo patria. El socialismo no es tan amante de la familia, por lo tanto no tiene problemas en votar leyes de aborto o matrimonio gay. No tienen una historia en ese sentido. El radicalismo tiene una historia emparentada necesariamente con la religión. A tal punto que la expresión de correligionario es vivir al máximo en este sentido. Cuando Yrigoyen habló de la enseñanza laica, lo hacía para preservar la educación y la religión. El socialismo está más relacionado a lo ateo o agnóstico.
Se conocieron declaraciones de Solari Yrigoyen sobre la cantidad de correligionarios que quieren hacer la pata radial en el PRO. Estaba bastante molesto.
En algún momento creo que hay que trazar una línea. Tal vez la pluralidad y el respeto que tenemos de las instituciones ha determinado que a veces tengamos un libro de pases demasiado abierto. Y creo que esto va en detrimento de la calidad. Las instituciones es otra de las diferencias que tenemos con el socialismo. El radicalismo quiere que se apliquen las penas penales, y el socialismo apela al abolicionismo. Creo que hay que trazar una línea.
La senadora Fioramonti nos explicó los detalles de la restitución del juez Sal Lari. Usted estuvo del otro lado sosteniendo la postura de la minoría. ¿Qué pasó?
Ella fue una de las que más bregó para que el juez Sal Lari no fuera juzgado como debía, por 11 causas, en lo que consideramos una verdadera atrocidad. Es mentira lo que dice la Constitución, es mentira que somos iguales ante la ley. ¿Cómo vamos a ser iguales si los jueces no pagan algunos impuestos que nosotros sí? Es mentira que somos iguales ante la ley porque cuando nos equivocamos como abogados tenemos un juicio por mala praxis, al medico le pasa lo mismo. A ellos se lo revoca la Cámara, o la Corte, o algún Tribuna Internacional. No hay igualdad ante la ley. Un sistema de privilegio para con los jueces va en detrimento de la calidad del resto de los habitantes. Estamos pidiendo que se aplique Justicia. No me vengan con que el problema es legislativo. El que matare a otro corresponde de 8 a 25 años, y lo dice el Código Penal hace 100 años. No dan 25 nunca, siempre dan lo más parecido a 8. Esto se lo conoce como progresismo o pseudoprogresismo no tiene nada que ver con la justicia. La justicia tiene que ser necesariamente aplicada. Y la benevolencia que tienen los jueces es pagada por el resto de la sociedad.
Posse dijo que puede haber un acuerdo entre los sectores que no fueron a la interna para integrar los cargos, y que no habría elecciones.
Sería en la provincia. De todos modos el daño que un sector político produjo hacia abajo ya es irreparable. A veces loa abrazos arriba dejan los ojos hinchados abajo. En ultima instancia van a haber 32 distritos que vamos a estar enfrenando. Coincido con Gustavo Posse, creo que es clara su expresión. Es un deseo mío para los radiales, que dejemos de hacer internas cuando tenemos que estar preocupados en otras cosas. La sociedad nos requiere asumiendo un rol. La gente dejó de mirar al gobierno, pero no puede mirar a la oposición porque estamos confundidos. Los radicales sin internas y otros ni siquiera eso. Tenemos que marcar este liderazgo de alguna otra forma. Este camino de diálogo puede evitar dispersiones. Tenemos objetivos bien claros. La sociedad espera que asumamos el rol que debemos.
¿Usted se jugaría por un candidato propio?
No tengo duda. Necesitamos reafirmar los principios radicales en esta elección. Tenemos que hacerlo desde la lista 3, que es el refugio electoral que le vamos a brindar a la ciudadanía, como garantía de oposición e institucionalidad. Si se hace un acuerdo, debe ser un gran acuerdo, con la gente de izquierda y de derecha. Juntarse con un sector ya quedó demostrado que no nos va bien. Tenemos que liderar un consenso. Hay que acordar 5 o 6 puntos que sean la base medular sobre la que articule cualquier acuerdo.
