En un encuentro en Olivos, el Presidente y el gobernador analizaron con los jefes comunales de la primera y la tercera las elecciones; gesto de la Casa Rosada para el trabajo territorial.
El presidente Alberto Fernández mantuvo una cena en la Quinta de Olivos con el gobernador de la Provincia, Axel Kicillof, y los intendentes bonaerenses del Frente de Todos de la primera y tercera sección.
Pese a la derrota, la remontada en los comicios de medio término le permite al oficialismo recomponer la estructura y el mapa de poder de cara a los próximos dos años de mandato. “Nos da la posibilidad de rompernos el alma estos dos próximo años”, razonó un jefe comunal ante La Noticia Web, en alusión a la remontada.
El encuentro de ayer es la continuidad de la agenda presidencial y gubernamental poselectoral. Ocurre también que los intendentes, luego de la recuperación respecto a las PASO, esperaban un reconocimiento por parte del Gobierno. El reconocimiento mayor sería la resolución del tema de las reelecciones, que tiene en vilo a los jefes comunales que esperan que se resuelva lo antes posible, para dar certidumbre en sus distritos.
Ayer también se vio por Casa Rosada al jefe de Gabinete de la provincia e intendente en licencia de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, uno de los que se puso la campaña al hombro al lograr una victoria en su bastión. También pasó Fernando Espinoza, intendente de La Matanza. Ambos distritos son los más poblados de la tercera sección, y bastión del peronismo.
Desde La Plata, indicaron ante este portal que la charla del Presidente, el gobernador y los jefes comunales se trató de “gestión, y las metas para los próximos dos años”.
Uno de los intendentes que asistió al convite aseguró ante La Noticia Web que “el tema se tocó por arriba”, pero que el encuentro funcionó como agradecimiento y reconocimiento para los intendentes, en el esfuerzo final.
