El expresidente negó las acusaciones de violencia de género contra Fabiola Yañez, cuestionó al juez y al fiscal, y denunció una persecución judicial en su contra.
El expresidente Alberto Fernández declaró este martes en los Tribunales de Comodoro Py en la causa por violencia de género contra su expareja, Fabiola Yañez. Durante su indagatoria, presentó un escrito en el que negó las acusaciones y se negó a responder preguntas del juez Julián Ercolini y del fiscal Ramiro González, a quienes acusó de carecer de imparcialidad.
Fernández aseguró en su descargo que “jamás ejercí violencia física sobre Fabiola Yañez” y enfatizó que no hay testigos que respalden la acusación en su contra. “Ninguno de ellos afirma que Fabiola Yañez le haya dicho expresamente que yo fui el causante doloso de ese presunto ojo morado que exhibe en la fotografía que por WhatsApp le envió a María Cantero”, sostuvo.
En su presentación judicial, el exjefe de Estado denunció a Yáñez por «falso testimonio agravado por haber sido hecho en causa penal» y también tomó medidas legales contra la esteticista de la ex primera dama, María Florencia Aguirre, y la madre de su expareja, Miriam Verónica Yáñez.
El exmandatario remarcó que las amigas más cercanas de Yañez y el personal de la Quinta de Olivos negaron haber presenciado agresiones físicas de su parte. También señaló que no existen constancias médicas ni referencias en el tratamiento psiquiátrico de Yañez que sugieran episodios de violencia.
Hoy presenté mi descargo en una causa que es una estafa procesal sin precedentes.
Después de muchos meses de silencio quiero que conozcan lo que tengo para decir.
Acompaño mi descargo:https://t.co/YXPbTZhleb pic.twitter.com/jQBad9QaSl
— Alberto Fernández (@alferdez) February 4, 2025
Fernández también cuestionó la negativa de Yañez a entregar su celular para ser peritado y señaló que “solo su madre, su hermana y la esteticista que la atendían se esfuerzan en sus relatos por dar veracidad a los dichos de Fabiola Yañez”, agregando que dos de ellas están imputadas por falso testimonio.
El expresidente evitó responder preguntas del juez Ercolini y del fiscal González, argumentando que “carecen de condiciones éticas para juzgarme o acusarme”.
Sobre Ercolini, Fernández recordó su participación en el escándalo del viaje a Lago Escondido junto a empresarios del Grupo Clarín, jueces y funcionarios. “Lo vi yo y lo vio toda la Argentina”, dijo, y señaló que fue su gobierno quien impulsó una denuncia contra el magistrado.
Respecto al fiscal González, Fernández lo acusó de filtrar información a la prensa y mencionó denuncias que habría enfrentado en su vida personal. “Lamento mucho que el fiscal aproveche este proceso para hacer un ‘lavado de cara’ y aparecer como respetuoso de los derechos del género femenino, cuando en su propia familia le endilgan lo contrario”, expresó.
El exmandatario también hizo referencia a una supuesta dádiva recibida por González en su cumpleaños, cuando Cristian Castro habría animado la fiesta.
Fernández cerró su declaración con una cita del fallecido fiscal Federico Delgado, denunciando el uso político de la justicia: “Hay un sector de la Justicia Federal que se escapó de la Constitución. La ley dejó de ser un mecanismo para solucionar conflictos para ser un arma, funciona como un mecanismo de destrucción del oponente. Este es el caso”.
