El presidente afirmó querer “una sociedad con más respeto por la diversidad, más cuidado por la mujer y más igualdad para todos”. En la presentación también participaron los ministros Gabriel Katopodis y Elizabeth Gómez Alcorta; la titular de AySA, Malena Galmarini; e intendentes de diversos municipios del país. De qué se trata el plan.
“En el siglo XXI no podemos soportar vivir en una sociedad que discrimina por el origen, por la raza, el sexo o el género. Cada vez que discriminamos retrocedemos siglos. Y cada vez que avanzamos hacia la igualación, nos volvemos una mejor sociedad”, aseguró el presidente de la Nación, Alberto Fernández, en la Quinta de Olivos y durante el anunció de un plan de políticas para el desarrollo de infraestructura con perspectiva de género, del que también participaron Gabriel Katopodis, ministro de Obras Públicas; Elizabeth Gómez Alcorta, ministra de Mujeres, Género y Diversidad; y Malena Galmarini, presidenta de AySA. También hablaron las intendentas Mayra Mendoza y Claudia Loyola, de Quilmes y Camarones (Chubut) respectivamente y el intendente de Río Grande, Martín Pérez.
Katopodis recalcó que “el proyecto tiene a Eli (Gómez Alcorta) como protagonista”. El programa establece la construcción de dos Centros Territoriales de Políticas de Género y Diversidad en Quilmes y Santa Rosa (La Pampa) con una inversión de $90 millones. “La pandemia puso en evidencia el rol de las mujeres, en comedores, merenderos, en los barrios”, afirmó el ministro de Obra Pública, quién también anunció nuevas obras del Plan Argentina Hace, que establece la ejecución de un Centro Integral para la Mujer de $25 millones en Río Grande, Tierra del Fuego; otro por $17,6 millones en Trelew, Chubut; y equipamiento para la Casa de la Mujer en San Martín de los Andrés, Neuquén, por $1,3 millones.
“La obra pública, además de ser una política para fomentar el crecimiento económico, la creación de empleo, que favorece la reducción de la pobreza y trabaje en el crecimiento sostenible, también es una herramienta para reducir las brechas de desigualdad”, Gómez Alcorta.
“El programa tiene como objetivo infraestructura social básica y generar empleo intensivo en todo el país. Queremos llegar a los 2300 municipios. Vamos a priorizar esos proyectos donde se garantice esa paridad. Las mujeres compartiendo y participando activamente como fuerza de trabajo”, desarrolló el funcionario.
Las iniciativas fueron pensadas en conjunto con el Ministerio de la Mujer, Género y Diversidades, pensándolas en función de una política integrada. Gómez Alcorta aclaró en ese sentido que “la reducción de las brechas de desigualdad es una tarea que no es exclusiva” de su ministerio, “sino que tiene que estar presente en cada una de las políticas públicas que vamos a desarrollar”. Asimismo, dijo: “La obra pública, además de ser una política para fomentar el crecimiento económico, la creación de empleo, que favorece la reducción de la pobreza y trabaje en el crecimiento sostenible, también es una herramienta para reducir las brechas de desigualdad”.
“La mujer debe estar incluida en el circuito productivo porque es central en el proceso que hoy vivimos. No consideramos como trabajo las tareas que realizan las mujeres día a día en sus casas: la crianza, el cuidado de las familias, que por imperio de lógicas machistas nunca fueron valoradas. Somos el resultado del amor y el cuidado de nuestras madres, nunca remunerado y necesariamente reconocido”, Fernández.
Estas medidas incluyen la ejecución de trabajos que promueven la paridad laboral, y el financiamiento de proyectos para el cuidado y el acceso a derechos de mujeres, niñas, niños y adolescentes. Desde AySA, Galmarini expresó que quieren “ser parte fundamental” de este proceso. Aseguró que premiarán a aquellas empresas que trabajen con perspectiva de género. “Tendrán que ser mitad varones y mitad mujeres las que hagan estas obras”, explicó. Luego, añadió un punto muy reclamado por el movimiento feminista: “Estamos trabajando sobre las brechas adentro de la empresa. Para eso empezamos a construir una estructura de licencias familiares para que las mujeres y los varones compartan la crianza y el cuidado y concilien las tareas domésticas con el mercado laboral”.
Fernández recordó “ayer Micaela García hubiera cumplido 25 años, quien dio nombre a una Ley que nos obliga a reflexionar sobre la necesidad imperiosa de terminar con la violencia de género, y que nos obliga a repensar qué hicimos, qué hacemos y qué debemos hacer para que entendamos que no hay más espacio para ser tolerantes con los violentos, y que una mujer deba soportar la violencia de otro”. En este sentido, dijo: “Vamos a regalarle a Micaela la sociedad que ella no tuvo, cuando un violento frustró sus sueños”.
“El programa tiene como objetivo infraestructura social básica y generar empleo intensivo en todo el país. Queremos llegar a los 2300 municipios. Vamos a priorizar esos proyectos donde se garantice esa paridad. Las mujeres compartiendo y participando activamente como fuerza de trabajo”, Katopodis.
El mandatario parafraseó a Galmarini y dijo que “poco más de un tercio de las mujeres acceden al mercado laboral”. Agregó: “La mujer debe estar incluida en el circuito productivo porque es central en el proceso que hoy vivimos. No consideramos como trabajo las tareas que realizan las mujeres día a día en sus casas: la crianza, el cuidado de las familias, que por imperio de lógicas machistas nunca fueron valoradas. Somos el resultado del amor y el cuidado de nuestras madres, nunca remunerado y necesariamente reconocido”.
Sobre la construcción que se realizará en el municipio de Quilmes, la intendenta dijo que la obra había sido anunciada por la gestión anterior durante la campaña y luego quedó abandonada. “Anunciaron donde se iba a construir un refugio, algo que no se debe hacer. Los refugios para las personas que sufren violencias no puede darse a conocer públicamente su ubicación, justamente para garantizar la seguridad de las mujeres. En este caso, con la irresponsabilidad que los caracterizó gobernado, mostraron el lugar”, criticó Mendoza, que dijo que “los últimos años han sido muy difíciles para toda la población en general, pero para las mujeres en particular, porque a la feminización de la pobreza debemos sumarle los niveles de violencia que se acrecientan en tiempos de crisis”.
“Estamos trabajando sobre las brechas adentro de la empresa. Para eso empezamos a construir una estructura de licencias familiares para que las mujeres y los varones compartan la crianza y el cuidado y concilien las tareas domésticas con el mercado laboral”, Galmarini.
Además del programa de construcciones, se elaborará un Manual para la Gestión de futuras obras con, según Katopodis, “criterios y objetivos claros y rigurosos que faciliten que este objetivo se pueda ir cumpliendo”. Gómez Alcorta, por su parte, también expresó: “Ha costado mucho a las mujeres y a las diversidades el acceso al trabajo de la obra pública. Se tratan de oficios masculinizados. Sin embargo, cuando se han abierto las oportunidades –que cada vez sucede más– se ha demostrado que las mujeres tienen alta capacidad”.

