El Gobierno enfrenta un escenario ajustado en Diputados y deberá garantizar el respaldo pleno de sus socios parlamentarios para sostener el DNU que amplía las facultades de la SIDE. Del otro lado, distintos bloques opositores ya exploran acuerdos para avanzar con su rechazo en la Cámara baja.
Con la mira puesta en reactivar el Congreso durante la tercera semana de 2026, los bloques opositores empiezan a mover fichas para avanzar contra el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) firmado por Javier Milei, que introduce cambios en la ley de Inteligencia, amplía las atribuciones de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) y flexibiliza los controles sobre su funcionamiento. En la Cámara de Diputados, referentes del arco opositor aseguran que los números podrían alcanzar para frenar la iniciativa presidencial.
En ese escenario, el PRO, la Unión Cívica Radical (UCR) y el Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), socios parlamentarios del oficialismo de La Libertad Avanza (LLA), aseguran no haber definido una postura común ni haber mantenido conversaciones internas sobre el futuro del decreto. “Estamos a la espera de los protocolos”, deslizaron desde el bloque amarillo.
El denominado socio premium del oficialismo había anticipado que analizaría el contenido del DNU y reclamaba precisiones sobre “los protocolos de uso, reglas de empeñamiento y alcances operativos” vinculados a las modificaciones impulsadas por el Poder Ejecutivo.
Aunque el oficialismo confía en poder ordenar a los bloques provinciales, incluso con ese respaldo necesitaría sumar apoyos del PRO, el radicalismo y el desarrollismo para alcanzar los 137 votos. Sin ese piso, la oposición más dura no podría convocar a una sesión ni avanzar con el rechazo del decreto en la Cámara baja.
“Están haciendo todo lo posible y hablando con todos los bloques de la oposición, para generar los consensos necesarios tanto para conformar la bicameral de Trámite Legislativo como la de Seguimiento de las Actividades de Inteligencia. No es una tarea fácil, pero están en eso”, señalaron durante la semana fuentes con llegada a un diputado de Unión por la Patria con extensa trayectoria parlamentaria.
Tras la publicación del DNU este viernes, la Bicameral de Trámite Legislativo contará con diez días para abordarlo. A partir de ese momento, cualquiera de las dos cámaras quedará habilitada para tratar el decreto. En paralelo, la comisión de Seguimiento de las Actividades de Inteligencia deberá ser convocada para completar su integración con los reemplazos de los legisladores que concluyeron sus mandatos. Desde el peronismo en Diputados ya habían reclamado a las autoridades del Senado y de la Cámara baja la conformación de ambos cuerpos.
En los pasillos del Congreso, fuentes parlamentarias no descartan un sprint de la oposición dura para rechazar el DNU apenas ingrese a Diputados. Aseguran que existen contactos con algunos bloques provinciales y especulan con que el diputado del PRO Álvaro González, alineado con el ex jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta, podría desmarcarse de la postura mayoritaria del bloque amarillo.
La cuenta fina muestra que Unión por la Patria, el Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT), Provincias Unidas, la Coalición Cívica, Encuentro Federal, el bloque unipersonal de Natalia De la Sota y el propio González reúnen 121 voluntades. Faltarían apenas ocho diputados para habilitar la sesión y propinar el primer revés parlamentario al DNU. “Hay mucho ruido en el Gobierno porque están cerca del número para bajarlo”, celebraron cerca de un legislador opositor.
