El Presidente Javier Milei anunció un proyecto de reforma de la legislación laboral. Allí, aseguró que el objetivo es «quitarle poder a los caranchos laboralistas», lo que trajo enojo en el mundo del litigio.
Las respuestas no tardaron en llegar. Primeramente, el Colegio Público de la Abogacía de la Capital Federal (CPACF), a través de su presidente Ricardo Gil Lavedra, expresó: «Como hemos sostenido reiteradamente, los abogados y abogadas no hacemos las leyes ni tampoco las aplicamos; nuestra tarea es defender los derechos que la legislación, fruto de la voluntad popular, consagra».
El distinguido con un Doctorado Honoris Causa de la UBA por su actuación en los Juicios contra la Dictadura Cívico-Militar, agregó: «Denostar y desprestigiar a la abogacía comparándola con un ave rapaz constituye una afrenta inadmisible para una profesión tan noble como necesaria en una sociedad democrática«.
Así, el Colegio de Profesionales de la Abogacía de Santa Fe le agregó federalismo a la respuesta y emitió un comunicado que enuncia: «Dichas manifestaciones, absolutamente infundadas y carentes de rigor, constituyen un ataque directo e inadmisible contra el ejercicio de la abogacía, profesión esencial para la defensa de los derechos y garantías consagrados por la Constitución Nacional».
«Reducir la tarea de los abogados laboralistas a términos peyorativos no solo implica desconocer la realidad del mundo del trabajo, sino también agraviar a quienes, con compromiso y vocación, asisten a los trabajadores en la defensa de sus derechos cuando son vulnerados», añadieron.
