El Concejo Deliberante de San Isidro tuvo su segunda sesión del año. Un pedido de informes del peronista Fabián Brest despabiló el ritmo de la sesión. La massista Durrieu consiguió reflotar un viejo expediente sobre nocturnidad en el distrito.
El miércoles se desarrolló la segunda sesión ordinaria del 2016 en el Concejo Deliberante de San Isidro. Todo comenzó con la lectura de expedientes que se archivarán y se generó un debate entre los concejales de ConVocación por San Isidro y el oficialismo. Luego, la edil del Frente Renovador Marcela Durrieu fue la primera en pedir la palabra para agregar sustancia al encuentro.
La referente massista pidió no avanzar con la sesión sin antes hacer referencia a la tragedia de la fiesta Time Warp en Costa Salguero. Y recordó que hace casi dos años presentó un proyecto para conocer el marco regulatorio, de aplicación y de habilitaciones para locales nocturnos en San Isidro. “En esta tragedia hay falencias del estado, y se da una práctica que se puede repetir en todos lados y acá mismo, que es la combinación de las drogas de diseño, la diversión de los jóvenes y la música. En San Isidro no hay una ordenanza específica ni organismo de contralor. Tenemos que actuar porque esto sucede en todos lados”, dijo Durrieu. El presidente del Concejo Deliberante, Carlos Castellano, le manifestó que coincidía con las palabras que había expresado y desde la banca pidió al titular de la Comisión que refloten el antiguo expediente para hacer modificaciones pertinentes, adaptarlo y buscar su aprobación en un futuro.
Por otro lado, el concejal peronista Fabián Brest ingresó un proyecto para solicitar informes a la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia sobre la situación de los comedores escolares del distrito. “Hubo una reducción en la cuota alimenticia, que provocó una reformulación del menú que no cumplía las expectativas nutricionales. Luego, ante la repercusión de este episodio, la cuota fue aumentada por la gobernadora Vidal. Además tenemos una preocupante situación económica y social que vivimos con este gobierno, que va a generar que muchos chicos de San Isidro tengan que ir a la escuela para comer un plato de comida”, argumentó Brest.
Enseguida lo cruzo el concejal macrista Rodrigo Seguín, que dijo que “el gobierno anterior dejó una herencia pésima. Quiero saber si Brest hizo algún pedido similar cuando gobernaba el Frente para la Victoria”. El edil le recordó que en el sciolismo nunca se recortaron cupos, pero quien pidió la palabra y rescató el trabajo del dirigente del PJ-FpV fue el oficialista Jorge Álvarez. “Usted acompañó todos nuestros pedidos de informes y reclamos aún formando parte del sciolismo”, aclaró el joven radical. El año pasado el Concejo Deliberante aprobó expedientes pidiendo información al ex ministro Aparicio. Pero no fue lo único que dijo. Minutos antes también esbozó un cuestionamiento: “Estoy absorto por el origen político de este pedido. En la gestión anterior hubo precarización en las prestaciones, en la infraestructura, en salarios, en toda la educación en general. Usted presentó un amparo el año pasado diciendo que nuestro Consejo Escolar fraguaba el número de cupos para tener más de lo permitido. Se recibía 6 pesos por chico para darles de comer”.
El proyecto pasó a Comisión, pero la mayoría de los concejales adelantó que daría la aprobación.

